De la mano de la sección "Facilitando la vida", esa sección pensada para aquellas personas que consideran que su tiempo es oro, llega la lavadora-secadora.
Este fue un electrodoméstico al que dimos muchas, muchísimas vueltas antes de comprarlo. En este país no estamos acostumbrados a las secadoras y, sinceramente, me daba miedo que fuera una compra inútil y que al final nos la tuviéramos que comer con patatas.
Además, había oído muchas opiniones en contra de estos electrodomésticos, sobretodo los que eran de doble función. Es decir, la gente no opinaba bien de las secadoras pero encima, defenestraba las lavadoras-secadoras.
La diferencia de precio entre solo lavadoras y lavadoras-secadoras no era baladí así que tuvimos muchísimas dudas a la hora de adquirirla.
En nuestra casa no caben dos electrodomésticos de este tipo a menos que sacrificáramos muchísimo espacio de almacenaje. Ni siquiera los que son apilables así que, si queríamos meter una secadora, solo nos valía el electrodoméstico de doble función. Además, el hueco escogido para ella estaba en el baño, antes ocupado por la vieja lavadora estrecha de carga superior que me dejaron los antiguos dueños de la casa. Estaba medido al milímetro porque quisimos poner un lavabo amplio en el que no se nos estuvieran todo el tiempo cayendo las cosas. Para más inri, la puerta del baño es una corredera que se tuvo que hacer a medida, incrustada en un casoneto por lo que había que contar también con las medidas para que cupiera por la puerta. En este caso el tamaño SI que importaba.
El resultado de todo esto es que únicamente cabían por la puerta del baño los modelos de lavadoras, secadoras y lavadoras-secadoras de una marca concreta de electrodomésticos (indesit), que encima no son conocidos en este país (o al menos para mi, que me sacas de Fagor, Bosch y Balay y me pierdo), así que la incertidumbre era todavía mayor.
Sin embargo, viendo como en otoño, invierno y primavera se nos acumulaba el trabajo, que la ropa no terminaba nunca de secar en el tendedero interior, que además el tendedero interior nos ocupaba media casa-hobbita y que, al no secar bien, nos olía mal la ropa y la casa, decidimos arriesgarnos y comprar este modelo. Además, ¡¡la roomba se estaba constantemente atascando entre las patas del tendedero y eso si que no!!! >_<
Y compramos...