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martes, 2 de julio de 2019

La pulga

Esta es una entrada complicada de escribir porque no quiero dar la sensación de queja constante, ni de madre coraje, ni nada similar (no es mi rollo) pero tampoco quiero dar la sensación de que esto ha sido un paseíllo con un bache gordo en el camino. 

Y es que el año y medio que llevamos con la Pulga ha sido complicado. A mi desconexión de seguridad (AKA depresión postparto) hay que sumarle una hija que no ha sido fácil y que nos está haciendo sudar la camiseta con profusión. Pero empecemos por el principio de los tiempos. 

martes, 22 de enero de 2019

Un añito

Un añito ya.

Hace un año y tres días que llegaste a poner patas arriba esta casa de bien hobbita.

Un año complicado, con sus luces y sus sombras. 

Ya juegas. Te encanta que te lea cuentos, hagamos el cucú-tras, montemos torres, que te columpie, que te cante.... Ha costado muchísimas horas de terapia conseguirlo pero aquí está el resultado. Juegas con gusto, me buscas, me miras. Y yo juego contigo aunque reconozco que muchas veces me salgo y me cuesta horrores reconectar, tal es el cansancio físico y mental que arrastro. 

Buscas a tu hermana y te ríes con ella un montón. También sufres de sus embates, sus muestras arrolladoras de cariño y, por qué no confesarlo, sus celos, sus mordiscos y empujones. Lo bueno es que ya lo vamos consiguiendo canalizar. Lo malo es que aun queda canalización para rato, me temo o_O.

Das besos. Besos húmedos y babosos. Pones unos morritos tan graciosos y preciosísimos cuando te pedimos un besote y tu, solícita, acudes a dárnoslo que no podemos evitar partirnos de risa cada vez que nos los regalas. 

Ya caminas. Empezaste a hacerlo sin apoyos una semana antes de tu cumpleaños. Antes  de eso ya eras un bólido, agarrada al carrito de juguete. 

Empiezas a permitir que me aleje y me separe. No sabes lo que significa eso para mi, poder levantarme de mi metro cuadrado de baldosa puzle, ese suelo de goma eva en el que he pasado el último año... Poder cocinar algo rápido en diez minutos sin temer tirarte al suelo porque llorabas aferrada a mi pantalón, sin poder ni siquiera girarme hacia el fregadero y mucho menos caminar dos pasos hasta la nevera. Me quejaba con Habi de que no podía comer... ¡ja! Contigo si que ha sido imposible comer, mi pequeña pulga. 14kg menos dan fe de lo que digo. 

También lloras infinitamente menos. Esas largas jornadas de 7, 8 e incluso 9h seguidas llorando han desaparecido (crucemos los dedos para que no vuelvan). ¿Qué era lo que te pasaba? No creo que lleguemos a saberlo nunca pero menudo año, hija. De este llanto inconsolable durante horas ha salido la peor versión de mi, que incluso hoy, reconoce que ya entra en modo automático cuando lloras y muchas veces no termino de hacerte el caso que necesitas. Lo bueno es que, ahora si, los brazos de mamá logran consolarte rápidamente. Nos vamos entendiendo. 

Amas a tu papá. Corres a buscarle dando grititos de alegría cuando cruza la puerta de Mordor. Y tu papá se derrite contigo. 

El coche sigue siendo un agobio pero en eso si que no hay mucho que podamos hacer. Tienes que estar en la silla. 

Y lo más importante: desde hace tres semanas ya sonríes. 

¡Feliz cumpleaños Pulguita!

jueves, 25 de enero de 2018

El parto de la Pulga

El viernes 19 de enero, de madrugada, concretamente a las 2 am, noté la primera contracción. No fue nada terrible pero ya me hizo desvelarme. Me mantuve expectante y un buen rato después, otra. Intenté dormir algo por si se paraban, cosa que había pasado días atrás sobre la misma hora, pero en esta ocasión no ocurrió. A las 4am ya me levanté porque estar tumbada no ayudaba a sobrellevar aquello. Las contracciones eran rítmicas pero estaba tan cansada que no me daba el cerebro para cronometrar cada cuanto venían. Así que me fui al salón móvil en mano y contacté con mi alma paralela canaria, Hirosaki, a ver si le parecía a ella si estaba o no de parto (cosas que tenemos las preñadas de parto a las 4 am, que le vamos a hacer).

- Tía, te vienen cada 3 minutos (bendito whatsapp que te dice a que hora mandas los mensajes). Yo creo que habría que activar el protocolo de recogida de Habichuela. 

lunes, 22 de enero de 2018

111

El viernes no hubo entrada de semanas de embarazo porque... ¡se acabó el embarazo!

En la semana 39, como su hermana, justo un año y once meses después de la llegada de la Habichuela, la Pulga decidió que había llegado su momento y que quería nacer. 111. Hermoso número. 

Ya os contaré con detalle el parto pero os anticipo que lo conseguí: mi parto vaginal después de cesárea ya es un hecho. No fue perfecto, claro, porque nada en la vida lo es, pero me siento bastante bien con el resultado y como fui gestionando todo. Me habrían gustado que cambiaran ciertas cosas pero en mi mano no estaba resolver quien iba a ser el personal que me atendiera. Así que, pese a ser atendida por ese personal (que tampoco es que fuera malo, simplemente eran de la vieja escuela), el parto se desarrolló bastante bien. Hubo que pelear cosas y ceder por ambas partes y al final, tras un parto largo, mi niña vino perfecta al mundo. 

Dos días después ya estamos en casa (nos dieron el alta ayer domingo), tratando de organizarnos y encontrar un nuevo orden en este hogar caótico hobbito. El Mozo ya está disfrutando de sus 4 semanas de paternidad y Habi está un poco desubicada. 

En esta ocasión no estoy experimentando el emporramiento postparto que viví con la Habichuela. Sin llegar a ser tristeza postparto si que me noto sensaciones menos positivas. Aunque reconozcamos que tampoco era muy normal estar tan exultante como estaba tras la cesárea de Habi. Pa mi que algo me chutaron por la vena que veía unicornios rosas por todos lados. 

Así que en esas estamos. A ver si puedo sentarme un ratito más y contar todo con más detalle. Hasta entonces, por aquí sigo, en periodo de adaptación.

viernes, 8 de diciembre de 2017

Semana 33



Bueno, pues ya estamos en la semana 33 según FUR (y en la 32 según la corregida por el equipo médico que me atiende, que ya sabemos que yo fabrico fetos pequeños). La actitud hacia este embarazo ha cambiado radicalmente en esta última semana. 

Y es que desde la ecografía hospitalaria, que aunque me dejó mal sabor de boca por lo que aconteció dentro y fuera de la consulta, he pasado de tener una actitud relativamente pasiva respecto al parto a ser completamente consciente de que, ¡ey! ¡Voy a poder tener un parto normal!

Y como buena preñada hormonada, he pasado por una serie de fases ultra chulis: me he agobiado mucho, me he sentido paralizada y así de pronto, toro por los cuernos y.... ¡susto máximo! ¡Que me quedan 4-7 semanas para prepararme para parir! ¡AAAAAARGH!

Así que lo más reseñable en los síntomas de esta semana 33 ha sido mi explosión planificativa: tengo que aprender mucho, embeberme, leer e informarme de todo lo que no he estado pensando en este segundo embarazo (y reconozcamos que tampoco le presté mucha atención en el primero). Y además, tengo que prepararme físicamente para la posibilidad de vivir un parto vaginal. ¿He dicho ya que en 4-5 semanas estaré a término?

La sintomatología física que me va acompañando esta semana no ha variado más allá de un susto el jueves (lo que viene siendo ayer):

viernes, 1 de diciembre de 2017

Semana 32



La entrada de hoy viene con retraso porque estaba esperando al resultado de la ecografía hospitalaria y así hacer un dos por uno. 

Con respecto a los síntomas, además de los que ya conocéis y que se repiten semana tras semana (ardor de vez en cuando, ciática prácticamente todo el día, sangrado cual zombie por las encías y la nariz...) se le ha juntado desde hace unos días lo que se conoce como síndrome de las piernas inquietas.

viernes, 24 de noviembre de 2017

Semana 31



Seguimos aumentando barrigota en el tercer trimestre. Quedan apenas dos meses para que La Pulga de el champanazo y ya empieza a notarse el cansancio y los síntomas más petardos. 

En defensa de la Pulga diré que la semana pasada me pasé en cuanto a esfuerzos. Preparar Hobbiton para la llegada del nuevo inquilino ha sido una tarea física de importancia y los dos días que me pasé haciendo visitas me pasaron factura el viernes por la tarde. Y es que publiqué el primer anuncio el miércoles y ya no me dio tiempo a publicarlo más. Aluvión de llamadas, 50 citas para el jueves y el viernes (y otras 23 el sábado que afortunadamente anulé porque encontramos inquilino) y jornadas similares a las laborales de 11 a 21:30 con descanso de dos horas para comer enseñando el piso a interesados cada 15 minutos. 

¿Qué pasó? Pues lo normal: que acabé con una ciática que no podía dar ni un paso. Ni uno. De hecho, me tocaba conducir el coche rojo (lo estamos vendiendo y fuimos al taller oficial a hacerle un peritaje de cara a su venta y nos encontramos en Hobbiton con dos coches) y hubo que dejarlo allí porque mi pierna derecha directamente no funcionaba. Lo rescatamos el sábado sin problema alguno y volví a conducir mientras el Mozo llevaba el nuevo coche y la Habichuela frita en su kiss. 

Así que esta semana ha estado marcada por dolores físicos varios:

viernes, 20 de octubre de 2017

Semana 27



Cumplimos semana de embarazo y la verdad es que los síntomas no han cambiado demasiado. El viernes pasado me tocó ir a hacerme la curva de glucosa y bien, sin problemas aunque aún no me dieron resultados. Ni mareos ni nada reseñable más allá de que nos convocaron sin cita antes de las 7:30 y allí no se abrió hasta las 7:30 en punto. Un frío en la calle... >_<. Y luego encima no había que estar a las 7:30 en punto si no que era A PARTIR de las 7:30. Y no es que yo me enterara mal, no. Ahí estábamos todas las preñadas en ayunas preguntándonos si sería en ese edificio la extracción, si sería en otro, porqué no abrían.... Mira, nos sirvió para pegar hebra y quejarnos del sistema.

Vayamos con los síntomas:

viernes, 13 de octubre de 2017

Semana 26



La Pulga ya se mueve con alegría y la verdad es que ese es uno de los síntomas que más tranquilidad pueden llegar a dar. Pese a tener esta placenta cojín en tol medio de la barriga, ya empiezan a vislumbrarse movimientos alienígenas a través de la piel y el Mozo ya ha podido disfrutar de la sensación de ser pateado por su futura #2.

Así que por ese lado, bien. Paz mental y buen rollito. 

Ahora vamos con los síntomas coñazo, que son los que nadie te cuenta de ese idílico estado del embarazo.

viernes, 6 de octubre de 2017

Semana 25



Tras unas cuantas semanas en blanco, por lo explicado en este post y porque además no había demasiadas novedades, vengo con los síntomas que han acontecido esta semana que tampoco es que varíe mucho pero si que hay peculiaridades curiosas :p.

viernes, 18 de agosto de 2017

Semana 17



Seguimos en el segundo trimestre de embarazo y, ya si, puedo decir que los síntomas chungos se han pasado y que ahora me encuentro cual rosa primaveral oronda. 

Y es que la barriga ha brotado inmensa. Ya empiezo a golpearme con las cosas, los muebles, no puedo pasar de lado por las puertas... Todo muy gracioso xD. Había olvidado esa sensación. Y el abdominal ha desaparecido. Entiéndase por 'abdominal desaparecido' que no me funciona cuando intento levantarme tirando de tabla, al agacharme o al intentarme doblar para rescatar algún juguete de Habi. No lo recordaba yo tan pronto en el primer embarazo pero en este está siendo así desde ya.

viernes, 11 de agosto de 2017

Semana 16



El segundo trimestre ha conseguido calmar las aguas turbulentas de este embarazo. Y menos mal porque empezaba a pasarlo realmente mal. Sin embargo, ya está. Las náuseas parece que desaparecen, los vómitos hace días que no hacen acto de presencia y ahora la sintomatología es más suave. ¿Puñetera? Si. Pero que queréis que os diga: la prefiero a los tres primeros meses que he vivido en compañía de #2. 

lunes, 7 de agosto de 2017

Visita al ginecólogo privado (I)



Si en la anterior entrada de controles médicos os contaba que me había topado con una matrona tirando a poco empática, ahora toca el turno del ginecólogo. 

Mi ginecólogo es majo, un tío campechano al que conozco desde hace bastante años y en cuyo criterio confiaba. 

Confiaba en pasado. 

Y es que, de nuevo, me encuentro con que, cuando apenas hay un esbozo de embrión creciendo en mi útero, se me anticipa todo lo que va a pasar. Pero tratemos de ordenarlo y vayamos al turrón.

viernes, 4 de agosto de 2017

Semana 15



Pues ya de lleno en el segundo trimestre de embarazo. Los vómitos van remitiendo y apenas queda un vestigio de náusea o malestar cuando hace mucho calor o llevo tiempo sin comer. 

Por otro lado parece que #2 apunta a niña o al menos eso me dijeron en la ecografía de las 12 semanas de la seguridad social. Queda confirmarlo en la de las 20 semanas pero vamos, en esta familia solo se hacen niñas así que probablemente como niña se quede. 

Y tras la maravillosa noticia del sexo fetal, pasemos a hablar de síntomas:

lunes, 31 de julio de 2017

Visita a la matrona (i)



Del seguimiento de este segundo embarazo he hablado poco porque todavía estoy asimilando y tomando decisiones acerca de lo que me está pasando. Vamos a ver si consigo poner un poco de orden y contaros lo que me he encontrado en este primer trimestre de gestación. 

Para empezar ODIO Mordor. No se si os lo había dicho ya. Resulta que mi centro de salud es 'pequeño' así que no tienen matrona. Total, que me han asignado una matrona donde Cristo perdió el gorro, a más de media hora en autobus, perdido entre chalets de los que no sale nadie. La primera (y por el momento última consulta) no empezó nada bien. ¿Por qué? Pues porque después de peregrinar hasta allí, con una Habichuela poco colaboradora en la mochila, con un calor que te mueres y bastante malestar por los vómitos, la matrona salió y preguntó por una tal Teresa (que obviamente no era yo). La matrona me preguntó si estaba citada y le dije que si (me habían citado esa misma mañana junto con los análisis de sangre). La matrona me dijo que era imposible porque no tenía más pacientes que la tal Teresa. Le dije que a mi me habían dado la cita esa misma mañana y que a lo mejor no se había actualizado el sistema pero que por favor me atendiera. Me dijo que solamente lo haría si no se presentaba la tal Teresa. La tal Teresa nunca se presentó porque resulta que mi cita la habían expedido a su nombre, una señora de más de 70 años (probablemente la que estaba justo antes que yo en la fila). Pues me tuve que poner borde para que me atendiera, al borde del llanto.

viernes, 28 de julio de 2017

Semana 14



La semana pasada por una serie de problemas de diversa índole, no hice entrada de síntomas. Básicamente: acabé en urgencias con una migraña estupenda. Habi se quedó con los abuelos. Yo estuve hasta altas horas de la madrugada en el hospital y al final pedí el alta voluntaria para marcharme a casa. Cosas del directo. Nota mental: hacer entrada de mis últimos encontronazos médicos.

Total, que ya vengo esta semana a contar que tal me está yendo, que aunque nos hayamos saltado una semana, tampoco pasa nada. Quedan todavía muchas por cumplir. 

viernes, 14 de julio de 2017

Semana 12



Hoy cumplo la semana 12 de embarazo según FUR aunque en la última visita al ginecólogo me devolvieron de un bofetón a la semana 10 de embarazo, ajustando la edad gestacional al tamaño del embrión. Ya sabéis que yo hago embriones pequeños así que vivo en una perpétua semana de la marmota. 

Durante esta semana los cambios no han ido a mejor con respecto a la anterior, la verdad. Ya sabéis que van empeorando. Si que es cierto que he dejado de sangrar por las encías y que no tengo ni lumbago ni ciática pululando por aquí lo cual es un alivio, sinceramente. 

Vayamos con los síntomas.

lunes, 10 de julio de 2017

Visita a urgencias



El viernes tuvimos la primera visita a urgencias de este embarazo, no por nada sangrante ni doloroso que proviniera del útero si no por los vómitos. Lo que durante estas semanas de atrás era una continua sensación potosa digievolucionó en vómitos incontrolables desde primera hora de la mañana. 

Además, el día no acompañó. Me tocaba ir a la primera consulta de ginecología de la SS. El centro me lo han puesto donde Cristo perdió el gorro, como el de la matrona, que también está lejos. Me estoy planteando el traslado a O'Donell ya no por hacer allí o no el parto (que me lo sigo pensando), si no porque creo que tardo hasta menos yendo hasta allí que yendo al del barrio. 

Así que nada. Habichuela a los lomos, aguantarse las ganas de potar y lanzarse a las calles. Mierda. No me he aguantado. Hay una pota en un árbol. No pasa nada. Sigamos, como si nada hubiera pasado. Semáforo, vamos bien... ajá... No vamos bien. ¡Otro árbol! ¡Otra pota! Autobús. Aguanta Hobbita. Bajando.... ¡POTA! ¿Dónde puñetas está este sitio? ¡Pota! ¡Oh! ¡Parece que lo diviso, allá a lo lejos, Capitán! Tierra. ¿El baño, por favor? POTA.

Y lo mismo a la vuelta. 

viernes, 7 de julio de 2017

Semana 11



Pues ya estoy aquí. Sin saber como ni cuando, hemos llegado a la semana 11 de gestación. Una lástima no haber contado las anteriores aunque no varían demasiado respecto a esta pero ya sabéis que es que no estaba demasiado operativa. 

A diferencia de Habi, este segundo (tercero en mi caso) embarazo está siendo desagradable físicamente hablando pero tranquilo a nivel emocional y mental. #2 está creciendo tranquilo, bien implantado, con su latido como debe ser, sin pérdidas (miento, tuve algún manchado entre las semanas 7 y 9 pero lo asocio a manchado de implantación) ni hematomas. No estoy teniendo que hacer reposo de ningún tipo más allá del que me pide el propio cuerpo y la verdad es que la paz mental es algo maravilloso.

Vayamos con los síntomas: