Mostrando entradas con la etiqueta Cosas de Habichuelas. Mostrar todas las entradas
Mostrando entradas con la etiqueta Cosas de Habichuelas. Mostrar todas las entradas

miércoles, 22 de noviembre de 2017

Cosas de Habichuelas: la adquisición del lenguaje



Como os adelantaba en la entrada del lunes, Habi ha transmutado en loro. Esta niña iba de lo más normal en lo que a lenguaje se refiere (o al menos yo suelo compararla con la hija de mi amiga Mami Reciente, ya no tan reciente, que le lleva 8 meses de ventaja y la verdad es que cumplen hitos más o menos a las mismas edades) pero de repente ha sido un boom tanto en palabras como en comunicación. 

Y es que es increíble (o a mi me lo parece) como una cría tan pequeña es capaz de transmitir tanto con frases de una sola palabra. Pero vayamos al principio de los tiempos

lunes, 17 de julio de 2017

Crisis de lactancia



Hace mucho tiempo que no hablo de lactancia en el blog y es que no es algo que me haya dado demasiados problemas. ¿os acordáis, lo nerviosa que me tenía el tema antes de tener a Habi? Pues a la hora de la verdad la lactancia ha ido rodada en mi vida. Ni grietas, ni dolores más allá de un pelín de escocedura los primeros días, buena subida de la leche, buena ganancia de peso... El par de obstrucciones (que no llegaron a ser doloras) y poco más.

La teta era algo maravilloso: no solo daba alimento de forma cómoda y rápida (si la niña tenía hambre, teta fuera y san seacabó). También consolaba cuando se daba uno de esos cachiporrazos que hacen historia y, sobretodo, la dormía en cuanto tenía un poquito de sueño. 

Pues esta idílica historia se acabó. La teta se ha roto, señores. Ya no funciona. 

miércoles, 12 de julio de 2017

Cosas de Habichuelas: la visión colilla



Habi no tiene problemas de visión. Tiene una vista aguzada de aguililla y unas manos rápidas cual pico de urraca. Y es que de un tiempo a esta parte su padre y yo sufrimos cada vez que salimos a la calle. Y es que entre los superpoderes de nuestra pequeña judía está la Visión Colilla: no hay cigarrillo consumido que esté a salvo de su mirada. Ella sale a la calle y las detecta allá donde estén.

El tema de las colillas es recurrente en los niños. Lo he visto en multitud de ellos a mi alrededor y se lo he leído a unos cuantos papás blogueros. No por ello se convierte en mal de mucho, consuelo de tontos. 

lunes, 22 de mayo de 2017

Cosas de Habichuelas: el Pressing Catch



Mi dulce monito retozón se ha convertido en una bestia parda de manual. La huelga de cambiador está alcanzando límites insospechados. Y es que Habi, lo del cambio de pañal lo lleva reguleras.

No es una niña que se ponga farruca, venga a chillar y a gritar como si la estuviéramos matando, no me entendáis mal. Salvo en un par de ocasiones en los que brotó dermatitis del pañal por la zona, con las molestias que ello conlleva, nuestro problema no es que entre en modo Drama Queen. No.

Yo levanto a mi pequeña Habi cagona, le explico con dulzura que vamos a cambiar ese culo sucio y me la llevo al cambiador. La tumbo con suavidad y todo son flores y unicornios rosas. Ella me mira embelesada cual anuncio de Dodot y entonces....

lunes, 8 de mayo de 2017

Vacaciones con niños



La semana pasada no estuve por aquí. ¿El motivo? Nuestras primeras vacaciones familiares solos. 

Y es que desde que la Habichuela llegó a nuestras vidas, nuestras escapadas han sido contadas y, hasta el momento, con el calor del grupo arropándonos. Exceptuando esa terrible escapada al Hotel Rural Barbacedo (que concluyó en una barbacoa en grupo, como recordaréis) siempre nos hemos ido a campings o casas rurales con nuestros amigos. 

Además, siempre hemos intentado que las rutas fueran cortitas. Hemos estado en el Alto Tajo, de camping. En Cuenca, en la casa de unos amigos, regando un huerto. En un par de casas rurales por Gredos y el Jerte... Todo escapadas de fin de semana, muy medidas y meditadas. 

viernes, 21 de abril de 2017

Cosas de Habichuelas: Primeras palabras



Habi habla.

Es oficial.

Su repertorio incluye las palabras 'Mamá', 'Agua', 'Hola' y 'Deva'.

Ya.

Y con eso pretende expresarse, toda convencida. 

viernes, 24 de febrero de 2017

12 meses



Mi amor. 12 meses ya y no pude escribirte a tiempo este post. Ya te acostumbrarás a estas cosas de tu madre (y de Mordor) pero hija, fue imposible transcribirte estas palabras antes del domingo pasado.

Has cumplido 1 año, bebé. Ya mides 72 cm. y pesas 8,240 kg. Estas hermosa, grande y ágil y demuestras tener una inteligencia de lo más avispada. Estás muy simpática y cada día es más divertido (a la par que cansado) estar a tu lado.

miércoles, 8 de febrero de 2017

Cosas de Habichuelas: modo Pit Bull

Adorable y a la vez con una bocota llena de dientes ^_^

Es oficial. La Habichuela muerde.

Y hace pupita.

Ahí está ella, con sus 6 dientes que parece un castor, sonriente, divertida y a la que te descuidas....

¡ÑASCA! ¡Bocao que te crió!

miércoles, 4 de enero de 2017

Cosas de Habichuelas: la fase destroyer



Ante todo, disculpadme por no actualizar como antes pero es que Habi empieza a coger una velocidad que no me imaginaba. La vida se empieza a complicar y, aunque sigo teniendo diarrea verbal para dar y tomar, la mitad de las veces me veo "escribiendo" mentalmente un post y sin tiempo físico para pasarlo al blog. Cosas de la maternidad supongo.

Hoy vengo a contaros la nueva fase en la que ha entrado nuestra pequeña Habi: 

La fase destroyer.

Que viene a ser que Habi ha descubierto los recipientes. 

miércoles, 7 de diciembre de 2016

Espasmo del sollozo


La Habichuela es una niña muy segura pero que se suele a meter en una serie de fregaos importantes. Generalmente no se cae ni se esmorra o se da golpes tontos que resuenan mucho y hacen que su padre y yo contengamos la respiración pero ella sigue tan pancha y nos relajamos. Y simplemente hay días que se levanta con dos pies izquierdos y no hay manera oiga. Paso que da, paso que acaba con un golpazo y un berrinche monumental.

Hoy tiene uno de esos días. En lo que llevamos de mañana se ha pillado los dedos con un cajón de la cocina. Después de 45 minutos de thermomix conmigo detrás intentando evitarlo, en el minuto 46, ¡zasca! Se ha pillado la mano. Y claro, berrinche. Que me diréis que saque a esa niña de la cocina pero es imposible. Toda la semana lleva pegada a mis pies y la mochila decía que para mi.

He montado un portátil para poder escribir y me he puesto en el salón para estar con ella. Mi nuevo salón, con su espacio diáfano, su puzzle acolchado de 2x2, su sofá mullidito... Pues aquí la tengo, debajo de la mesa dando vueltas y agarrándose de pies, cazadoras, batas y sillas como si fueran lianas. Y en una de esas se ha colgado de la cazadora del Mozo (que no tiene bemoles a colgarla en su sitio), se ha metido debajo, se ha puesto a botar y.... coscorrón contra el asiento de la silla. Berrinche.

He quitado (miento, he tirado al suelo con muy mala leche el abrigo del Mozo) la cazadora del Mozo y he seguido escribiendo después de consolarla y distraer su atención con un servilletero de madera que le regaló su tía yaya (Bambini). Ha durado unos 5 minutos. Se ha levantado y ha vuelto a jugar al juego de las sillas por debajo de la mesa del comedor, entre mis piernas. Al final se ha enredado con las patas de otra silla y se ha esmorrado. Berrinche.

El problema viene cuando el golpazo que se da es de los buenos. Y ese ha sido el caso de este último golpe. A Habi le dan espasmos del sollozo. Y por supuesto, en esta ocasión le dio otra vez.

¿Y esto que es?

Esto es que en medio del berrinche monumental, y siempre que no conseguimos calmarla nada más empezar, mi niña se encasquilla. No respira. Y ella se da cuenta y se asusta y empieza a agitar piernas y brazos desesperada mientras se pone cada vez más roja. Y ni p'alante ni p'atrás.

La primera vez que nos pasó me asusté mucho. Había leído sobre ello pero en directo da mucha impresión. La segunda vez le pasó con mi madre y cuando me quise dar cuenta ahí estaba la abuela, muy asustada sacudiendo a la Habichuela (NUNCA hagáis eso: podéis lesionar a vuestro bebé). Mi pobre madre se llevó una gran reprimenda fruto de los nervios y estuvo unas semanas no dejando que la Habichuela campara libre por si se caía (y claro, así se cae más xD).

¿Qué hago yo cuando esto pasa? Lo primero es mantener la calma. Recojo a la Habichuela, me la cargo a la cadera como buena gitana y le hablo bajito. Si el espasmo sigue le soplo suave en la cara. Si sigue, bajo hasta el suelo y saco el arma infalible: que la Perrucha Chucha la huela.

Se que no son consejos muy ortodoxos pero es mi experiencia y no he tenido que pasar de ahí. Habi vuelve a coger aire (y vaya si coje) y lo exhala con todas sus fuerzas en un grito a medio camino entre el cabreo, el terror y el consuelo. Y se aferra a mi como un monito y no hay quien se la despegue.

Una vez ha pasado el espasmo, el berrinche sigue. Y sigue bastante fuerte. Yo me quedo a su lado, abrazándola y hablándole tranquila. Así se tranquiliza ella y me tranquilizo yo.

Y es que no me termino de acostumbrar y siempre que pasa temo llegar al siguiente paso: desmayo y desconexión habichueril. No se si sería capaz de mantener la calma en ese momento (supongo que si porque es lo que nos queda).


Y vuestros hijos, ¿sufren o han sufrido espasmos del sollozo? ¿Cómo los habéis solucionado?

miércoles, 9 de noviembre de 2016

Ducharse con un bebé

Cuando aterrizas en la maternidad de primeras, hay cosas que te suenan, que habías oído pero a las que no hacías mucho caso. Total, tú ya tienes claro que el bebé va a trastocar tu vida. Sin embargo, no es hasta que el retoño llega de verdad a este plano de la existencia que te das cuenta hasta que punto tu vida cambia. 

Y es que cambia, si, y en mi opinión para mejor pero se tarda un pelín en readaptar lo que viene siendo la vida cotidiana al recién nacido.

La hora del baño es uno de esos momentos. Del baño en general. Para todos: papis y bebé. Y es que, confieso que, al principio, era tan coñazo bañar a la Habichuela que muchas veces, el Mozo y yo nos mirábamos y lo dejábamos para el día siguiente.

¿Que por qué era un coñazo? A Habi NO le gustaba nada la hora del baño. Yo siempre he oído que a los bebés les encanta el agua, que es un momento chulo para jugar y disfrutar de muñecos y juguetes y eso no era lo que estaba pasando en nuestra casa. El Mozo además estaba desilusionado porque en toda la vorágine de lactancia materna y bebé que solo quiere estar con mamá, la hora del baño se las prometía como SU momento paterno filial.

El caso es que llenábamos la bañerita con todo nuestro amor, le echábamos un buen chorro de aceite de almendras, metíamos al bebé y.... arqueamiento modo ON, llanto, berrinche, horror de los horrores.

¿Estaría muy caliente el agua? La enfriábamos. Más de lo mismo. ¿Demasiado fría? La calentábamos. Igual o peor. ¡Qué desgracia!

miércoles, 26 de octubre de 2016

Cosas de Habichuelas: escamocharse

A estas alturas ya sabéis que Habi es un portento en motricidad gruesa pero claro, no hay que olvidar que tiene una edad en la que lo normal no es ir de pie saltando entre muebles ni gatear a toda velocidad casa arriba y casa abajo. Y claro, aunque ella es muy segura y tiene una habilidad increíble para mantenerse en pie mucho rato y desplazarse, al final está cansada y llega el momento en el que ves que se masca la tragedia.

Sin embargo, como padres, hemos decidido darle autonomía, para lo bueno y para lo malo. Seguimos con la filosofía del movimiento libre y nos va bien, pero claro, hay veces que hay que pararla porque ves que ni autonomía ni leches: que se nos escamocha la niña y no nos va a estudiar.

Por ejemplo, Habi tiene la costumbre de colgarse de los cierres de la trona, como si fueran dos lianas. Mal. No porque la trona se desplace, que también, si no porque ya le llega la coronilla al asiento y se mete cada castañazo... Lo dicho, no me estudia.

O cuando intenta escalar a la Perrucha Chucha. La pobrecita suele estar tumbada tan ricamente en alguna de las pertenencias de Habi, llámese alfombra de actividades, puzzle o algún babero perdido. Pues allá que va la Habichuela entre gritos de alegría, gateando a toda velocidad (con la Chucha mete el turbo y se pone especialmente alegre). Cuando llega a ella se agarra a sus hocicos y se pone de pie. Hasta ahí bien. Ayer sin embargo, me la encontré a lomos de la chucha, volcada encima e intentando gatear hasta el otro lado. La primera vez la pesqué al vuelo. La segunda estaba con su padre y no llegué a tiempo. Habi estampó sus hocicos contra el suelo y el berrinche fue monumental.

Otra cosa que tenemos que comprar en esta casa es un cabecero acolchado. No es que me gusten especialmente pero aquí la amiga, cuando llega la hora de dormir, decide escalar por la pared, entre almohadas y nórdicos blanditos y se dedica a darse pequeños con coscorrones bastante frecuentes contra la pared. No llora, no se queja, pero no nos parece apropiado que se dedique a chocar el coco con la pared. Así que en algunas semanas posiblemente haya otro DIY por aquí publicado.

Sin embargo, no quería marcharme de este post sin contaros que en esta casa hemos descubierto las calzotillas. Un invento a mitad de camino ente calcetines y zapatillas. Y es que la moza se nos resbala bastante con los calcetines solos y además Mordor es fría de narices. Pero con las calzotillas hemos solucionado los problemas: calentitas como zapatillas y ajustadas como calcetines. 4€ en el Alcampo ha costado la broma pero me consta que hay también en H&M.  

¿Suelen escamocharse vuestros churumbeles? ¿Son más de caer de bocas o dejarse caer hacia atrás como delicadas plumas? ¿Se arrean con los muebles en la coronilla? A este paso, ¿creéis que sobrevivirá Habi a su más tierna infancia?

viernes, 7 de octubre de 2016

Cosas de Habichuelas: la huelga

Que la huelga es un derecho de todos los españoles es algo que todos deberíamos saber. Está en nuestra Constitución (si, esa que parece que la ha liao parda últimamente). Lo que yo no sabía era que un bebé de apenas 7 meses iba a ejercer su derecho a la huelga con tanta energía. Y sinceramente, como patrona en esta relación de dos, reconozco que donde hay patrón, acaba mandando el marinero.

miércoles, 3 de agosto de 2016

Cosas de Habichuelas: gimnasia nocturna




Mi pequeña Habi es la monda. Desde hace unos días es capaz de sostenerse sobre las rodillas sin que se le caiga la cabeza acompañando la postura de un gracioso movimiento de mono. Ha pasado de ser nuestro pequeño koala a nuestro pequeño babuíno. 

La verdad es que lo del movimiento libre es genial. Empezamos con el parque de juegos en la pocket casa hobbita y al principio no aguantaba apenas un momento. Enseguida se ponía a llorar y yo corría a rescatarla. Poco a poco le fue gustando más el momento de quedar libre por el suelo y empezó a moverse por la cama (para terror mío) así que le fuimos montando tatamis con colchonetas del IKEA a nivel del suelo. Era bastante rollo tener que estar montando y desmontando pero bueno, era divertido verla por el suelo aprendiendo a hacer la croqueta.

Pues desde que nos hemos mudado a Mordor, el avance ha sido increíble. El tatami está prácticamente puesto todo el día y además, hemos montado una cama gigante de casi dos metros uniendo dos camas que había por aquí. Supongo que ha coincidido en el tiempo por su edad pero el progreso es evidente. 

lunes, 20 de junio de 2016

Cuatro meses



Mi niña crece por momentos. El tiempo pasa y yo cada día estoy más enamorada de mi pequeña. Celebro cada hito como si hubiera ganado las olimpiadas. Eso debe ser orgullo de madre. Y me derrito cuando interactúa con su papá.

martes, 14 de junio de 2016

Cosas de Habichuelas: 3, 2, 1... Ignición


Hoy la entrada va de cacas.

Si. De cacas.

De las cacas de nuestros bebés.

Desde que soy mamá me he dado cuenta de que hablar de cacas cuando eres veterinario está bien dentro del círculo de colegas. Reconozcámoslo. Somos unos cochinotes y nos encanta hozar en el estiércol. Cada uno tiene sus cosas. El resto de la familia te mira mal durante las comidas familiares y si te juntas con tu primo el biólogo, con el que además de hablar de cacas, hablas de parásitos, la familia puede echarse a temblar. Y ya. No hay nadie más con el que hablar del tema.

Hasta que entras en el maravilloso mundo de la maternidad. Mis cuñados, que son muy majos pero muy finos, no paraban de hablar de las cacas de sus churumbeles en plena comida navideña. Y yo encantada. Y ahora que soy mamá, doy fe. En el mundo maternal se habla de cacas.

Así que hoy os voy a contar anécdotas divertidas con ese mejunje color mostaza que surge de las entrañas de mi primogénita. Que yo ya sabía que los bebés a veces rebosaban pero esta niña, además de rebosar, a veces explota.

lunes, 30 de mayo de 2016

Cosas de Habichuelas: mi pequeña piraña



Como lo oís. Habi no tiene dientes (aún) pero empieza a utilizar sus mandíbulas. Mi pequeño koala ha digievolucionado a piraña con cara de pilla.

Empezó con los dedos de su padre. El Mozo los usaba para saber si la niña quería teta o no. Si quería, se ponía a succionar como una loca. Pues desde hace una semana, no se la das con queso: ve el dedo y se lanza, si, pero a morder. También se lo hace a la nariz del Mozo. La agarra con las encías y, ¡grrrr! Mueve la cabezota hacia los lados como un tiburoncillo tratando de arrancar un trozo.

Y todo era muy gracioso, si.

jueves, 19 de mayo de 2016

Tres meses



No me lo puedo creer, Habi. Han pasado tres meses. 

Tres meses que han volado, se han escurrido entre la punta de los dedos.

No me puedo creer lo mayor que estás. Has cambiado de talla de ropa y todo, yo que pensaba que serías la eterna bebé chiquitita. La talla de 0 meses ha pasado a mejor vida y aquí la tengo, limpia y doblada para devolvérsela a tus primitos. Ahora vamos por la talla 1 mes o de 2 a 4 meses. Esto del tallaje es complejo, ya lo verás cuando seas madre.

martes, 10 de mayo de 2016

Cosas de Habichuelas: sustos bizarros



A día de hoy es indiscutible que Habi es una bebé feliz que crece contenta y que me alegra cada día con sus sonrisas y sus avances. Y sin embargo, tiene unas cosas que a mi, personalmente, me desconciertan.

Y es que, de un tiempo a esta parte, Habi se asusta....

viernes, 29 de abril de 2016

Cosas de Habichuelas: ¡Tú no Mami!



Mi amiga Mami Reciente (ya no tan reciente, que a lo tonto han pasado 8 meses desde el nacimiento de su hija) andaba siempre comentando que su niña solo quería sus brazos y que no había forma humana de dejarla con nadie más. En nuestras casas rurales de colegas siempre había bromas al respecto porque era matemático: la cogía alguien un momento para que nuestra amiga pudiera despejarse, descansar los brazos o simplemente ir a hacer pis y...

¡TÚ NO MAMI!

La peque rompía a llorar desconsolada así que nada, en unos minutos volvíamos a dejarla con su mamá, la pobre. 

Pues el karma me la ha devuelto xD. Habi también considera que el mejor sitio del mundo son los brazos de mamá.