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miércoles, 8 de marzo de 2017

Sello de calidad: pañales dodot



Hace un par de semanas, la Habichuela y yo acudíamos al evento #PapásDodot (donde nos hicieron fotos a Habi y a mi y pudisteis desvirtualizarnos un poco) y unos días después nos seleccionaron para participar en el sello de calidad de Madresfera sobre los susodichos pañales. Tras una pequeña odisea con la entrega de los pañales, por fin tenemos el paquete en casa.

¿Y por qué os digo que fue una odisea? Pues porque ya sabéis que yo me mudé de Hobbiton a Mordor pero había olvidado actualizar la dirección en Madresfera. Como no soy tan lerda como pensáis, en cuanto me apunté al sello, me percaté del tema de la dirección así que, rauda y veloz, actualicé los datos. Y ya está.

Pero, ¡ay, amigos! Las cosas del Internet y la tecnología no van así y unos días después, viendo que mi paquete no llegaba y que nos instaban a escribir el post sobre la cata de pañal yo empecé a mosquearme un poco. Y, ¡bingo! Justo ese mediodía, me llamó un repartidor cabreado porque estaba timbrando en casa y nadie le abría. Por supuesto, dicha casa estaba en Hobbiton. 

lunes, 27 de febrero de 2017

Primer cumpleaños



El domingo 19 la Habichuela cumplió un año en nuestras vidas y en esta casa se celebró a lo Gipsy style: un cumpleaños que se alargó cuatro días. Y es que, por logística, tuvimos que hacer hasta cuatro reuniones diferentes para poder quedar con (casi) todo el mundo. 

viernes, 23 de diciembre de 2016

Yo confieso: soy adicta



Hola a todos. Soy la Hobbita y soy adicta. Mi adicción solo la comprenden una serie de madres que pueblan grupos de segunda mano de portabebés y porteo. Alguna para también por grupos hippies de crianza natural y con apego. Es una adicción puñetera que no tiene fin.

Soy adicta a los portabebés.

Ala. Ya lo he dicho.

miércoles, 9 de noviembre de 2016

Ducharse con un bebé

Cuando aterrizas en la maternidad de primeras, hay cosas que te suenan, que habías oído pero a las que no hacías mucho caso. Total, tú ya tienes claro que el bebé va a trastocar tu vida. Sin embargo, no es hasta que el retoño llega de verdad a este plano de la existencia que te das cuenta hasta que punto tu vida cambia. 

Y es que cambia, si, y en mi opinión para mejor pero se tarda un pelín en readaptar lo que viene siendo la vida cotidiana al recién nacido.

La hora del baño es uno de esos momentos. Del baño en general. Para todos: papis y bebé. Y es que, confieso que, al principio, era tan coñazo bañar a la Habichuela que muchas veces, el Mozo y yo nos mirábamos y lo dejábamos para el día siguiente.

¿Que por qué era un coñazo? A Habi NO le gustaba nada la hora del baño. Yo siempre he oído que a los bebés les encanta el agua, que es un momento chulo para jugar y disfrutar de muñecos y juguetes y eso no era lo que estaba pasando en nuestra casa. El Mozo además estaba desilusionado porque en toda la vorágine de lactancia materna y bebé que solo quiere estar con mamá, la hora del baño se las prometía como SU momento paterno filial.

El caso es que llenábamos la bañerita con todo nuestro amor, le echábamos un buen chorro de aceite de almendras, metíamos al bebé y.... arqueamiento modo ON, llanto, berrinche, horror de los horrores.

¿Estaría muy caliente el agua? La enfriábamos. Más de lo mismo. ¿Demasiado fría? La calentábamos. Igual o peor. ¡Qué desgracia!

viernes, 21 de octubre de 2016

Porteo: la mochila Boba 4G

En mi grupo de amigos tenemos la costumbre de juntarnos para el regalo de bienvenida de los bebés del grupo. Matizo: por costumbre entendemos que de momento solo hay 3 bebés en el grupo así que es algo nuevo para nosotros. El caso es que preferimos juntar un porrón de pasta y hacer un buen regalo (elegido por los padres) que regalar cada uno una chorricosa diferente. 

En la fiesta de bienvenida que le preparamos a mi barriga cuando aún la Habichuela no estaba en este plano de la existencia llegó lo que había pedido: mi Boba 4G.

Ya había investigado mucho sobre porteo aunque ahora mismo creo que se muchísimo más y probablemente habría escogido otra mochila. Sin embargo, la Boba es una mochila realmente buena y además es especial. primero porque es un regalo de mis amigos y después porque es mi primer portabebés íntegramente mío (todo lo demás que he utilizado hasta ahora ya sabéis que son préstamos de mi amiga Mami Reciente).

viernes, 14 de octubre de 2016

Porteo: Desmontando la Emeibaby

Os contaba en la anterior entrada que me compré por wallapop una emeibaby a mitad de precio. 75€ y cerca de un mes de búsqueda me costó la mochililla. Conseguirla, toda una aventura. La mamá que la tenía ya la había reservado pero aún así le pregunté. Seré sincera: no tenía ni pajolera idea de lo que significaba el cosito azul que tenían las fotos (poco intuitivos que son los gráficos) así que entré al chat y pregunté. Ya estaba adjudicada. Snif.

Sin embargo, una semana después, seguía ahí, publicada, con su marquita azul. Así que volví a preguntar. Total, iba a acercarme por Alcalá city y la mochila estaba en el pueblo de al lado. Y la mamá dueña de la mochila me dijo que la que se la había reservado no había dado señales de vida, ni la había pagado ni nada. Y que me la dejaba a mi. ¡A mi! Casi lloro de la emoción.

Fue un día intenso de correr de un lado para otro y hacer muchos recados pero la conseguí ^_^. Por fin tenía mochila de recambio para mi Boba. Y una evolutiva, ni más ni menos. ¡Una emeibaby! 

miércoles, 5 de octubre de 2016

Yo confieso: me he enganchado al Wallapop

El trastero de Mordor ya está vacío y preparado para facilitarnos la vida reformil en la que nos hemos metido. Eso significa que todo lo que había en ese cuarto inmundo, almacenado durante decenios, sucio, polvorieto y olvidado, está ahora mismo arriba, en Mordor, a la espera de ser clasificado. 

Una de las mamis del café de los martes me habló de wallapop. Con la tontería, me bajé la app en busca de una mochila extra para mi peque y tras unos días de búsqueda... ¡la encontre! Una emeibaby nuevecita y por la mitad de su precio original. Ya os hablaré de ella. El caso es que había una serie de muebles que me fastidiaban por la casa y los puse a la venta. Han volado.

Así que con las mismas, he subido cantidad de chorricosas. Unas se venden mejor que otras pero todo acaba teniendo salida. Y me he puesto a mirar y remirar y ya tengo pensado el futuro cuarto de la Habichuela a base de muebles IKEA de segunda mano. ¡Y a las bravas me monto también salón y dormitorio principal! Obviamente aún no compré nada pero ahí está bullendo la idea. 

La gente que viene es de lo más variopinta pero todos muy majetes. Algunos van como con prisa, otros quieren unvaso de agua antes de continuar la marcha... El caso es que esto del wallapop me ha hecho reflexionar sobre la sociedad de consumo en la que vivimos.

Yo soy muy fan de IKEA. No hay nada que me guste más que perderme en sus pasillos para terror del Mozo (que no se que les pasa a los mozos con IKEA pero todos los que conozco, lo odian). Bueno, miento: dame un buen bosque y seré bastante más feliz que en IKEA. El caso es que me gusta IKEA. Me gustan sus muebles, la funcionalidad, la durabilidad que tienen... En wallapop, con tiempo, se pueden encontrar los muebles a mitad de precio y cuando te dejen de interesar, revenderlos.

Ahora mismo en nuestra familia hemos entrado en modo lowcost. Con el Mozo en paro (aunque ya os adelanto que hay noticias nuevas en nuestra situación laboral) y nuestra idea de alargarlo lo más posible para que Habi esté con su papá, es necesario entrar en hibernación. Dicho esto confieso también que nos hemos homenajeado yendo de camping y de casa rural con unos amigos pero ya.

En el caso de los artículos de puericultura, wallapop está resultando un éxito. A la emeibaby le siguió una trona Antilop para los abuelos paternos por 5 € (los maternos no me dieron tiempo y se compraron una nuevecita para ellos). Y está como la nuestra (que compramos antes de descubrir esta maravilla de las maravillas. Y cuando se lo conté a mis padres, fliparon. Y me dijeron que a que no había huevos de encontrar una MacLaren por 60€ (son ellos muy fans de la MacLaren). ¿Que no hay huevos? ¡Por 55 les conseguí una MacLaren Quest con saco de invierno original de la marca de regalo!Mi última adquisición ha sido un ayudabrazos Tonga por 20€.

La mamá que me comentó de su existencia ha llenado el armario de su bebé por 45€. Con ropa que está nueva. Porque no da tiempo a gastarla con lo que crecen estas criaturitas de Dios.

¿Qué os puedo decir? Que actualmente miro y remiro el wallapop más que el Facebook xD.

¿Conocéis esta aplicación? ¿La habéis utilizado? ¿Qué gangas habéis encontrado por ahí?

viernes, 1 de julio de 2016

Porteo: el fular semielástico



Los fulares semielásticos son fulares de tejido 100% algodón o combinados con otros materiales (bambú, cáñamo...) que los hacen más frescos. Son excelentes desde recién nacidos hasta los 15kg según los fabricantes, 10-11kg según los usuarios. Se supone que son fulares mucho más frescos que los elásticos al no contar con fibras artificiales tipo elastán. Yo aquí, de momento, discrepo. Si en invierno acabábamos como pollos, Habi y yo, no te quiero contar como está siendo el verano que acaba de aterrizar en los Madriles. 

Los fulares semielásticos me parecen geniales para perderle el miedo a los fulares tejidos y es que, pese a empezar con los preanudados, enseguida te das cuenta de lo difícil que es lograr un ajuste bueno, ya que no puedes ajustarte el fular al cuerpo si no que tienes que crear la bolsa en la que colocarás a tu bebé. Así, a ojo. Y claro, el bebé queda pegado a ti pero no lo suficiente y rebota. Mi niña aún es pequeña y rebota muy poco (además, con la práctica, voy mejorando el ajuste) pero algo se va notando. Así que enseguida te pasas a nudos como la cruz envuelta y oye, que diferencia. Se ajusta muy fácilmente gracias a su tejido ligeramente elástico y no cede tanto como el fular elástico. El ajuste con esos nudos queda estupendo y la peque no rebota nada. Y al ser nudos de una sola capa, también son algo más frescos que el preanudado, de tres capas.

Yo tengo dos fulares semielásticos:

- Mi love & carry

- El Babymoov de Mami Reciente.

Ambos son 100% algodón y sin embargo, después de casi cuatro meses de uso, noto que tienen sus diferencias.


jueves, 12 de mayo de 2016

Porteo: mis portabebés



Hoy vengo a enseñaros los portabebés con los que me estoy manejando en el día a día. Y es que esto del porteo, pese a sus sombras, cada día se me da mejor. Y cada día me gusta un poco más que el anterior (dicho lo cual, la semana que viene espero que salga otro post de luces y sombras, jijiji, lo que me gusta a mi sacarle punta a todo!). Tengo preparados también post en los que os cuento un poco más en detalle mis impresiones con cada tipo de portabebé.

Vayamos al meollo:

viernes, 6 de mayo de 2016

Yo confieso: sufro de agobio espacial



La llegada a un bebé a nuestras vidas puede que la trastoque mucho. Muchísimo. Y no seré yo quien niegue ahora que las rutinas se ven alteradas, la pareja sufre algún que otro bache y que nosotras nos agobiamos, no. Sin embargo, yo vengo a hablaros de un pequeño problemita que, en mi caso, se me está enquistando de mala manera haciéndome la vida muy complicada. Así que, yo confieso que...

Las cosas de Habi me están fagocitando.

Ale, ya lo he dicho.

jueves, 28 de abril de 2016

Porteo: complementos al portabebé



Algunos de vosotros me preguntasteis en antiguos post sobre porteo cómo me las apañaba sin la cesta del carro, ese lugar donde van a parar cientos de miles de cachivaches que, curiosamente, siempre acaban teniendo uso. Os voy a contar hoy la equipación sherpa que solemos llevar cuando vamos por la calle con Habi.


martes, 12 de abril de 2016

Porteo: dónde adquirir artilugios



El porteo empieza a estar de moda. Es un hecho.

Empieza a salir de los círculos más 'perroflautiles' de nuestra sociedad (lo entrecomillo porque yo podría ser clasificada fácilmente de perroflauta) para llegar a un público mucho más amplio. En muchos países ya lo empiezan a recomendar pediatras por sus ventajas a la hora de evitar los cólicos, establecer la lactancia materna y favorecer el vínculo materno filial.

Es fácil ver famosas y famosos cargando con sus bebés en diferentes portabebés. No me meteré aquí en temas de ergonomía porque para eso ya tengo preparado otro post pero si, los famosos, salvo honrosas excepciones, tienden a portear en colgonas.

¿Y qué problema nos encontramos cuando vamos a empezar el porteo? Que lo que pensamos que es un simple trapo resulta que no baja de 50€. Mi Amiga con Conocimientos estaba escandalizada mientras miraba los precios y tocaba fulares.

- Pero esto... esto... ¡Si esto es tela de chándal, tía!

- Pues este es el barato xDDD.

Y lo que es peor. Los portabebés los elige tanto el porteador como el bebé y lo que va bien a uno puede irle fatal a otro. Por ejemplo, yo ni me planteo gastar dinero en una bandolera porque, teniendo en cuenta que llevo eones sin utilizar bolsos bandoleros por el peso, no voy a empezar ahora a cargar a mi bebé en un solo hombro. Y ¡ojo! Son ergonómicas y relativamente fáciles de montar pero se que no va a ser mi portabebés. Y claro, el portabebés es lo suficientemente caro como para que nos de reparo comprar 'por probar'.

Así que os voy a dar algunos consejillos que yo puse en práctica para ir adquiriendo los artilugios que tengo (hasta la fecha. ¡Mierda! Me hice fanática y quiero probarlo todo). A día de hoy, no he gastado prácticamente dinero en portabebés y la verdad es que, a lo tonto, tengo bastantes .

viernes, 8 de abril de 2016

Los opinólogos acechan: entonces, ¿cuando dices que te compras la sillita?



De nuevo, ración de opinólogos, y de nuevo son los Abuelos Maternos (mi Madre y su Novio) los que nos aconsejan como sobrevivir como padres primerizos. 

Vinieron a vernos con los primos de la Habichuela, I., de 5 años y G, de 3. Los niños subieron con muchas ganas de conocer a la prima,  se hicieron las fotos de rigor con el bebé en brazos y a los 5 minutos estaban como locos con la Perrucha Chucha, dándola de comer, haciendo que se sentara, intentando que hiciese trucos que no sabe hacer.... Y entonces quisieron ir a la calle a darle un buen paseo (a la Perrucha Chucha) y decidimos bajar todos en manada. Así que, Habi al fular, Abuela empuñando correa oficial y primos cogiendo cada uno un flexi (correa extensible) que guardo para estos menesteres. Y allá bajaron la Abuela, los Primos y la Perrucha Chucha, muy contentos y nosotros detrás con el Abuelo, el Novio de mi madre, que llevaba su maravillosa sillita barata de plegado en paraguas. Y al verla, cometí el error de decir:

- ¿A ver? ¿Puedo ver lo que pesa y si puedo bajarla?

- ¡Por supuesto!

Y el resultado es.... ¡que puedo con ella! Renqueante y con mucho esfuerzo (y con la peque, de 4 kg, bien anudada en el fular), pero puedo. 

Pues se ha abierto la veda. >_<

martes, 22 de marzo de 2016

Los opinólogos acechan: ¿y por qué no le dais chupete?



El mundo de la puericultura ha arrojado gran cantidad de cacharros a nuestras vidas como padres y como padres que somos, estamos en el derecho a utilizar lo que nos de la gana y a no utilizar lo que no nos parezca bien. En el tema del chupete tan bueno me parece utilizarlo como no hacerlo pero es precisamente una opción personal en la que nadie, absolutamente nadie, debería meterse. 

Nosotros somos de la opción antichupete pero, repito, el padre que desee darle chupete a su hijo, contará con todo mi apoyo siempre y cuando no se meta en mi forma de criar. 

¿Y que nos ha pasado? Pues que ahí están el Novio de mi madre y mi Madre preguntándome día si y día también que por qué no le doy chupete a la Habichuela. Y es que las clases de abuelos del centro de salud sirvieron para una cosa: para que a mi madre le quedara muy claro que dar el chupete antes de los 20 días podía interferir con la lactancia. Bueno, pues la Habichuela cumplió los 21 días y no hay día en el que no me llegue con algo similar a esto: