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jueves, 28 de diciembre de 2017

Método padre: la fiesta de la pota



Ya os conté hace algunos meses que, desde que me quedé embarazada, estamos teniendo algunos problemas con el descanso nocturno (adulto). Y es que, de mis tetas, de donde hasta los 15 meses debía salir dulce orfidal que dejaba KO a la Habichuela durante horas, pasaron a salir anfetas o algo similar y aquí la amiga se nos iba de rave toda la noche.

Todo esto se juntó además con una caída brutal de la producción alrededor de la semana 20 de embarazo y agitación por amamantamiento en las tomas nocturnas, que es una sensación que no le deseo a nadie. 

Así que el Mozo tomó cartas en el asunto, montamos el cuarto de Habi y ale, nos pusimos al lío con el método padre. 

miércoles, 9 de agosto de 2017

El destete nocturno (III)



Tras una semana parados en el cuarto de Habi, una semana en la que no hemos hecho NADA por pura vagancia hobbita, hemos retomado las 'obras' y ahí nos tenéis: mazo en mano (el Mozo) y destornillador en mano (Hobbita), destrozando muebles y sacando herrajes de las paredes. Todo esto os lo anticipo porque nos ha llevado a dividir la semana en dos momentos críticos:

miércoles, 2 de agosto de 2017

El destete nocturno (II)



Pues aquí seguimos, con nuestras venturas y desventuras a la hora de lograr que Habi duerma sin teta nocturna en su habitación. Esta segunda semana ha resultado ser un poco más complicada que la anterior, que la verdad es que estábamos alucinados viendo lo bien que se estaba desarrollando la cosa. En esta ocasión el método padre nos ha fallado bastante.

Por un lado, seguimos sin habitación montada (bueno, quien dice montada dice desmontada, porque aunque avanza, esto tiene pinta de ir para largo) con lo que muy acojedora no es que sea. Por otro lado, se juntaron un par de noches malas con un Mozo que tenía MUCHO sueño. Y un Mozo con sueño es conflicto asegurado. 

miércoles, 26 de julio de 2017

El destete nocturno (I)



Ahora que ya medio tenemos un cuarto Habichueril (o al menos tenemos un colchón tirado en el suelo y el suelo relativamente despejado de trastos) hemos empezado con el destete nocturno de la Habichuela. ¿El motivo? La teta de noche ha dejado de funcionar, como os contaba en esta entrada así que, ante la imposibilidad de conciliar el sueño, el Mozo y yo hablamos y decidimos intentar que Habi empezara a dormir en su cuarto.

Tras meses leyendo foros y alternando con otros padres, nuestra decisión ha sido hacer una transición paulativa. Vengo a contaros nuestro método, lo que hemos elegido y si funciona o no, que ya sabemos que con los niños, dos más dos no suele ser cuatro, pero por supuesto no tiene porque servir o funcionar en otra familia. Mi recomendación es pensar un poco la situación familiar, ver que cuadra más y hacer un pupurrí con diferentes m etodologías hasta lograr el objetivo. O al menos es lo que nosotros hacemos en casa.

lunes, 17 de julio de 2017

Crisis de lactancia



Hace mucho tiempo que no hablo de lactancia en el blog y es que no es algo que me haya dado demasiados problemas. ¿os acordáis, lo nerviosa que me tenía el tema antes de tener a Habi? Pues a la hora de la verdad la lactancia ha ido rodada en mi vida. Ni grietas, ni dolores más allá de un pelín de escocedura los primeros días, buena subida de la leche, buena ganancia de peso... El par de obstrucciones (que no llegaron a ser doloras) y poco más.

La teta era algo maravilloso: no solo daba alimento de forma cómoda y rápida (si la niña tenía hambre, teta fuera y san seacabó). También consolaba cuando se daba uno de esos cachiporrazos que hacen historia y, sobretodo, la dormía en cuanto tenía un poquito de sueño. 

Pues esta idílica historia se acabó. La teta se ha roto, señores. Ya no funciona. 

viernes, 22 de abril de 2016

Los opinólogos acechan: 'Y esta niña, ¿ya duerme mejor?'



Si hay algo que me fastidia soberanamente en la vida son las preguntas vacías. Para mi, una pregunta vacía es aquella que te hacen por cortesía, o porque es lo que toca, o por convencionalismo social (no se muy bien por qué) y al interlocutor le importa una mierda un pimiento la respuesta que des. ¿Cómo sabemos que le importa 'ná y menos'? Porque la próxima vez que os veáis, repetirá la pregunta.

En este caso, este tipo de gente se materializa en mis suegros. Una vez, hace ya 4 años, pinté mi casa. Creo que estuvieron cerca de dos años preguntándome que qué tal la pintura. Que si habíamos acabado. Que si había quedado bien.

Hace 8 años, el Mozo tuvo que ir al dentista y lo comentó en casa. A día de hoy aún le preguntan que qué tal la boca y que le ha dicho el dentista.

A día de hoy, cada vez que me ven, la pregunta obligada es:

- Y esta niña que, ¿ya duerme mejor?

Y mi respuesta siempre es la misma: