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martes, 20 de agosto de 2019

¿Deben aburrirse los niños?

La Hobbita aquí presente se mueve por una serie de grupos de maternidad. Unos son más afines a mi forma de pensar y ser, otros menos pero en general de todos saco cosas interesantes (desde ideas chulísimas a reflexiones pasando por salseo de ese que hace que nos sentemos desde la barrera a comer palomitas mientras se desarrolla la historia).

El caso es que en estas fechas veraniegas, sale una y otra vez el tema de si los niños de hoy en día saben o no aburrirse. 

Es algo curioso puesto que recuerdo estos mismos derroteros y disertaciones entre los adultos que me rodeaban cuando yo era pequeña. Y llego a la conclusión de que no es que los niños necesiten aburrirse si no que somos los adultos los que necesitamos mirar fijamente al infinito y dejar divagar la mente un ratito sin que de pronto oigamos un:

- MAMÁAAAAAAAAAA

- ¿Qué?

- Mira ^_^ (mientras se señala el dedo gordo del pie con un puntito de purpurina).

- ¬_¬

miércoles, 23 de agosto de 2017

Nos fuimos de camping



Hace unas semanas os contaba que estábamos barajando la posibilidad de marchar de camping unos días aprovechando el puente de agosto. Aunque no estaba 100% asegurado porque al Mozo le tenían que conceder un par de días, a saber como me encontraba yo y si nos veíamos con ganas, al final pudo ser y allá que nos fuimos toda la Hobbito-familia al alto Tajo a huír de los calores madrileños.Lo de huir de los calores es un decir porque justo cuando partimos bajaron un huevo y parte del otro las temperaturas pero bueno, son cosas que nos pasan.

¿Cómo fue el camping? A ver, perfecto, perfecto, lo que se dice perfecto, no puedo deciros que fuera. No. Digamos que fue una acampada accidentada. ¿Cómputo final? Super positivo y pensamos repetir. ¿Por qué digo que fue accidentada? Ahora mismo os lo cuento.

viernes, 2 de junio de 2017

Vida en Mordor: el Parque



Desde que tengo uso de razón, he vivido en Mordor. He pasado aquí mi infancia y mi adolescencia y fue a partir de mis 18 años que partí lejos intentando no volver la vista atrás hacia este barrio madrileño que me había dejado un regusto tan amargo. 

Cuando tuvimos que abandonar Hobbiton y nos planteamos volver a vivir aquí reconozco que lo viví con el dramatismo que me caracteriza. Sin embargo, después de unos cuantos meses viviendo de nuevo aquí, tengo que reconocer que empiezo a mirar el barrio con otros ojos. 

lunes, 8 de mayo de 2017

Vacaciones con niños



La semana pasada no estuve por aquí. ¿El motivo? Nuestras primeras vacaciones familiares solos. 

Y es que desde que la Habichuela llegó a nuestras vidas, nuestras escapadas han sido contadas y, hasta el momento, con el calor del grupo arropándonos. Exceptuando esa terrible escapada al Hotel Rural Barbacedo (que concluyó en una barbacoa en grupo, como recordaréis) siempre nos hemos ido a campings o casas rurales con nuestros amigos. 

Además, siempre hemos intentado que las rutas fueran cortitas. Hemos estado en el Alto Tajo, de camping. En Cuenca, en la casa de unos amigos, regando un huerto. En un par de casas rurales por Gredos y el Jerte... Todo escapadas de fin de semana, muy medidas y meditadas. 

viernes, 3 de marzo de 2017

¡Nos vamos a la nieve!



Este fin de semana vamos a enfrentarnos a una prueba de fuego con la Habichuela: nos vamos a la nieve. ¡Al Pirineo Aragonés!

El primo del Mozo se alquila una casa allí todo el año con unos colegas y a veces, se queda vacía. Es en esos momentos cuando el Primo nos avisa para invitarnos a pasar allí un fin de semana. Este año el destino ha querido que el compañero de esquí del Primo se esmorre y se rompa tibia y peroné (¡¡¡Yjuuuu!!! Digo... que pena U_U) así que el Mozo, la Habichuela y yo, nos vamos a disfrutar de su habitación durante dos días.

¿Y por qué asusta?

Bueno. Habi es un amor de niña, un caramelito en dulce cuando está de buen rollo. Divertida, risueña, espabilada.... Pero el coche... ¡Ay! ¡El coche! El coche es su criptonita.

lunes, 8 de agosto de 2016

De piscinas va la cosa

Nosotros no tenemos piscina. 

Es una maldición que nos acompaña allá donde vayamos. A los dos. 

Y nos encanta estar en remojo.

Yo soy acuática por naturaleza. Mi madre le tiene tanto miedo al agua que, pensando que me podría ahogar y ella no podría hacer nada, me apuntó a matronatación allá por los años 80, cuando esas cosas no se estilaban. Y la realidad es que en el agua me relajo. Amo nadar, flotar, voltearme, la sensación de no pesar nada... Pero nunca en la vida pude tener piscina.

El destino (y la burbuja inmobiliaria de este país) han hecho que, a día de hoy, tengamos prácticamente a todos los amigos con piscina. Ya sabéis: que si apúntate a una cooperativa, que si compra sobre plano que es más barato, que si cuanto antes empieces a pagarlo, antes lo terminarás....

El caso es que los pisos se han ido construyendo y todos, absolutamente todos, traen piscina de serie. Así que nosotros estamos megacontentos y más ahora, con la peque.

A lo que iba, que esto pretende ser un post de reflexión.

viernes, 8 de julio de 2016

Macetohuerto: 2º tutorizado y primeros frutos



El macetohuerto sigue viento en popa, creciendo y deleitandome con cada nueva rama que lanza. Este año estoy especialmente contenta y es que, de momento, no he sido atacada con ninguno de los desastres naturales que suelen acontecer en verano en Madrid, ello es: granizo abolla coches y mata palomas.

Tanto han crecido las tomateras que he tenido que realizar ya el segundo tutorizado de las plantas. Como os contaba en este otro post, primero tutorizo con palillos chinos y según van creciendo los tomates, voy armando un entramado de cuerdas. Lo hago así porque estamos hablando de plantas en macetas, en un espacio relativamente pequeño y que, al ser una ventana, no quiero que esté poblada de palos. En el macetohuerto que tengo en el patio de mi madre lo hago de otra manera, utilizando directamente tutores pero quiero enseñaros esta otra forma de tutorizar porque fue todo un descubrimiento.

Material:

- Chinchetas sujeta cables
- Cuerda o lanas resistentes
- Bridas del pan de molde




miércoles, 29 de junio de 2016

Vacaciones en familia: Hotel rural Barbacedo



El pasado fin de semana fue el fin de semana escogido para irnos de vacaciones con la Habichuela, ya como una familia de bien. Era nuestro primer viaje "largo", nuestra prueba de fuego. Y nuestro último día de vacaciones del Mozo (que se ha gastado los otros en los Papi Day).

Las vacaciones fueron una aventura, la verdad. Casi nos cuestan el divorcio (¡Con lo que cuesta casarse en la Comunidad de Madrid!). Como yo empecé en esto de internet a base de opiniones de productos, hoy voy a rescatar mi pluma sibilina para relataros la historia de terror de nuestras vacaciones. Y como no tengo fotos porque directamente salimos huyendo del hotel, ya os lo cuento yo de viva voz y nos echamos unas risas sanadoras entre todos.

lunes, 6 de junio de 2016

Un día en el campo



Este fin de semana hemos ido con la Habichuela a pasar un día en el campo. Es su segunda salida de este tipo y, como la vez anterior, ha sido todo un éxito. No os vayáis a pensar que hemos hecho una super ruta, no. Nosotros somos de ir cumpliendo retos despacito y llegar poquito a poco a la cumbre. La vez anterior fuimos a una cascada a la que se llegaba en coche, salvando el paso de un viaje largo en coche. Solo estuvimos allí comiendo con Mami Reciente, su bebé y su perra y después de la sobremesa nos volvimos. En esta ocasión, hemos ido a la finca del padre de Papi Reciente a celebrar un cumpleaños doble: el de los Papis Recientes (ya no tan recientes). 

viernes, 3 de junio de 2016

Oh! Papi Day!



El Mozo ya ha llegado al ecuador de sus vacaciones. Ya sabéis que se ha cogido los 15 días de libre disposición repartidos a lo largo de 15 semanas tras el nacimiento de nuestra Habichuela. Ha habido semanas que no se ha cogido porque han coincidido fiestas así que alargará hasta bien entrado junio el disfrute de esos días.

Los miércoles son el día elegido para el Papi Day. Están a mitad de semana y ofrecen un descanso extra.

Estos días son geniales. Por un lado, hacemos cosas en familia. Lo que sea. Si hay que comprar se compra pero también aprovechamos para hacer un hobbito desayuno (en casa o por ahí), dar un paseo largo matutino o jugar en familia a hacer el moñas, que es algo que se nos da muy bien.

También aprovecho y pongo el pediatra siempre que puedo en estos días para que el Mozo se implique en ese tipo de cosas. 

Hace tres semanas fue vital porque hablamos del futuro y tomamos decisiones muy importantes. Y después de hablarlo, nos pusimos en marcha para gestionarlo todo. Nos fuimos de bancos y desayunamos por las Rozas city. 

Al volver, Habi iba tan a gusto en el coche que decidimos arriesgarnos y desviar nuestra ruta hasta el Parque de las Naciones. Allí nos dimos un pedazo de paseo genial mientras seguíamos haciendo planes de futuro.

Volvimos al barrio y sacamos a la Perrucha Chucha. La Perrucha se nos rompió por hacer el bruto y la tuvimos que llevar con mi antigua compañera, la traumatóloga porque mi exploración se quedaba coja y necesitaba una radiografía. La muy chucha se ha dislocado el dedo ella sola >_<. Aquí la tengo, haciendo reposo como solo un perro sabe hacerlo: dando botes y lloriqueando porque quiere salir.

Cantamos canciones, el Mozo estuvo mucho tiempo con la Habichuela encima y me dio un respiro para escribir en el blog. También fuimos a una tienda de porteo. Lo malo es que se aparcaba tan mal que ni siquiera pregunté por los cursos porque no me veo yendo hasta allí en coche, con una Habichuela berreante y tener que hacer encaje de bolillos para aparcar.

Los Papy Days suponen un respiro (casi siempre). El estrés del trabajo se cambia por el estrés de tener que ocuparse de la Habichuela aunque coincide conmigo en que es un trabajo que se hace con mucho gusto. Y lo digo ahora mismo, que la tengo llorando a moco tendido porque Papi ha tenido a bien intentar sentarse xDDD. Animalillo, aún tiene esperanzas de que algún día se escacharre el altímetro de precisión de la Habichuela

Ahora bien, no todo lo que reluce es oro en el Papi Day. Y es que después de estos maravillosos miércoles llegan los jueves y yo, sinceramente, me amargo. No penséis mal. No es que me deprima, ni eche de menos al Mozo, no. Ya sabéis que soy una desapegada petarda.

No.

Es que durante el Papi Day, el Mozo tiende a intentar experimentos con las comidas y las cenas. Eso hace que aquí la menda acabe MUY pero que MUY estresada. El Mozo dice que le coarto en su creatividad pero es que cuando me propone cocinar.... yo, que ya me lo conozco, empiezo a ver lagunas en su plan.

Y así pasó este miércoles:

- Cariño, quiero cenar Empanadillas Chin


Buena pinta, ¿eh?


Los minutos se escurren entre los dedos y se convierten en horas. No sabes muy bien como pero es la 1 de a madrugada y aún no has cenado y el Mozo sigue experimentando, ajeno al paso del tiempo. Y al final cenas y te vas a la cama no sin antes mirar la cocina y pensar en lo que te va a tocar trabajar al día siguiente...

Calculo que saldrán tres lavavajillas del puto experimento de las Empanadillas Chin


Y es que los días con el Mozo son chulos pero intensos y al final hay días en los que es como cuidar de un bebé y un adolescente juntos. Así que en esto de los Papi Days yo voy según el día. Algunas veces deseo que terminen cuanto antes y otras me encantaría que se dilataran en el tiempo. Que incongruencia, ¿verdad?

Y vosotras, ¿también vivís con alegría y a la vez con terror cuando vuestros mozos os dicen que pasarán el día con vosotras? ¿Como acabáis el fin de semana en familia? ¿Soy rara o es normal que a veces prefiera seguir sola con la Habichuela?


miércoles, 25 de mayo de 2016

Macetohuerto 2016: tutorizado y pinzamiento



Por petición de Ana, de El camino hacia la maternidad, vamos a seguir con la serie del macetohuerto contándoos un poco los cuidados básicos que va a necesitar una tomatera, sobretodo si la tenemos en una maceta.

Y es que, señores, las tomateras son plantas de espíritu libre. Por un lado, son más bien rastreras (de hecho, existen variedades rastreras) y en cuanto les da un viento se tuercen. Por otro lado, como las dejes, se te vuelven un seto. Y un principiante puede tender a pensar que a más ramas, más tomates pero la realidad es la contraria: a más ramas, más energía pierde la planta en mantenerse viva y vigorosa y por lo tanto, menos energía dedica a la reproducción, ello es, el tomate.


Tomate a por uvas

miércoles, 24 de febrero de 2016

Tarta de fresas



Esther, del blog 'El Anafre' me ha pedido que suba la receta de esta tarta que hice para San Valentín y como sus deseos son órdenes, aquí os la dejo. 

Yo la elaboré con la ayuda de la Thermomix pero es una receta muy sencilla que se puede hacer con relativa facilidad sin ayuda del robot. Tardaréis más, eso si y os pringaréis, pero lo podéis pasar muy bien haciendo la masa y decorando si tenéis niños pequeños en edad de cocinar. Os subo las dos versiones y ya elegís la que queráis.