lunes, 30 de noviembre de 2015

El síndrome del nido: la IKEA Experience



Hace un par de fines de semana, fuimos al IKEA de nuevo, esta vez acompañados por los suegros. Los padres del Mozo son unos abuelitos entrañables pero hay que reconocerles dos puntos (reconocidos y sufridos a conciencia durante 25 años por el Mozo):

1. Son un par de muermos.

2. Son vampiros energéticos. 

Esto hace que solo pensar en pasar una tarde con ellos se nos haga muy cuesta arriba (solemos ir a comer, darles un poco de conversación de la cual no suelen retener más del 20% y huimos vilmente con la excusa de ir al Decathlon o el Leroy Merlin o el Alcampo de Alcalá city, a ser posible antes de las 17h). 

El caso es que decidieron unilateralmente que nos iban a regalar el carro para la Habichuela y así nos lo comunicaron en una de las comidas. Rápidamente les explicamos que no íbamos a tener carro por los problemas logísticos que asolan nuestra vida (podéis consultarlos todos detalladamente en este otro post). Mi suegra, a día de hoy sigue sin verlo del todo claro (ella no es como mi madre en este aspecto, ya os hablaré más de su vida porque es genial y da para un personaje de novela pero el caso es que moderna, lo que se dice moderna, no es) pero lo aceptó bien y dijo que entonces se hacían cargo de la cuna. Y ahí quedó todo. 

Entonces, otro día que volvimos a comer con ellos, mi suegra nos comentó mega-super-osea-emocionadísima que había visto una PRECIOSA cuna de NIÑA en una tienda. ¡Horror! Mi mente solo podía pensar en rosa pastel, lazos, doseles y borlas de nata. Lo confirmé al preguntar (yo soy una científica que intenta no creerse nada hasta tener confirmación oficial) qué entendía por cuna de niñA. 

Mirada rápida al Mozo y nos entendimos rápido. 

- Mamá, que mejor vamos al IKEA, que ya tenemos algunas cunas miradas, y la cogemos ahí. 

Así que así se nos planteó el domingo. Con dos ancianitos que nunca en su vida habían pisado el IKEA, emocionados y preparados para asistir a una especie de parque temático del mueble, dispuestos para asistir a lo que nosotros seguimos llamando a día de hoy la IKEA Experience.

sábado, 28 de noviembre de 2015

Reseña: L'amie invisible



Boolino me ha vuelto a hacer llegar un libro, L'amie invisible, esta vez de su colección de emociones y escrito en francés. A mi la parte del francés me viene genial, desde mi madurez adulta y estudiante, de cara a mis próximos exámenes de la EOI que no se si podré hacer o no. 

El libro forma parte de la colección Les Émotions y el que me ha tocado sirve para que los niños de entre 2 y 10 años aprendan a enfrentar la muerte. Sus autoras son Mireia Canals y Sandra Aguilar como autora e ilustradora respectivamente. 

Mi experiencia con la muerte llegó a mi vida cuando yo ya era una adolescente tardía. Soy de esas personas que han tenido a sus 4 abuelos hasta los 19, 3 abuelos hasta los 27 y actualmente me queda una abuela viva. Sin embargo, recuerdo que mi madre me compraba libros educativos para gestionar emociones ya por los 80-90 y entre ellos también había algunos que hablaban de este trance. Me parece fundamental entender desde pequeños que la muerte forma parte de la vida para que luego de adultos podamos elaborar con mayor facilidad el duelo. También me parece muy importante explicar a los niños que tienen todo el derecho del mundo a estar tristes si alguien se muere y que, sin embargo, no es un drama. Que la vida sigue. 

El cuento que tengo entre manos me ha encantado. Me gusta la sensibilidad de sus dibujines y me gusta la metáfora que utilizan para señalar a la gente triste mediante la utilización del color.... 

viernes, 27 de noviembre de 2015

Dudas que asaltan a una embarazada primeriza: cuándo empezar a comprar.



Como padres primerizos nos surgen muchísimas dudas acerca de que hay que comprar y que no para el bebé. Después de 27 semanas de embarazo puedo daros el primer consejo que creo que os ayudará de verdad a las primerizas. Propio. Desde la experiencia hobbita os diré que:

No compréis nada. 

Por nada me refiero a nada. No os volváis locos comprando durante los primeros meses del embarazo porque de verdad, os van a llegar cantidad de cosas a las manos. A menos que estéis al otro lado del charco, claro, sin familia ni amigos cerca y aún así me permito creer que alguna cosilla os caerá del cielo vía compañeros de trabajo o vecinos del barrio. En mi caso empezaré a comprar en serio cuando quede poco tiempo y solamente lo que vea que me vaya a quedar corta.

En nuestro caso no tenemos demasiada familia (léase demasiada familia con la que nos hablemos). Sin embargo, ya hemos tenido que parar los pies a los suegros que querían empezar a comprarnos carro y demás parafernalia. Al final ellos ponen la cuna. Los hemos llevado al IKEA de compras, que para ellos cualquier sitio a donde los lleves es como un parque temático y se lo pasan muy bien. El Mozo dice que son como niños pequeños que se ilusionan con todo (y con la nieta primogénita más) pero con dinero. Entenderéis que, de todas formas, no vamos a hacerles gastarse un montón de dinero en una cuna pero si a orientarles, que ya estaba mi suegra perdiendo el norte diciéndome que había visto una cuna de NIÑA preciosa en una tienda de Alcalá city. Tan pronto dijo la frasecita yo imaginé algo tal que así y tracé el plan de acción con el Mozo para evitar el desastre.


Mente de la Hobbita emulando el desastre

Por otro lado, mi madre nos ha regalado el armario de la Habichuela (de momento, que ella quiere regalar algo de puericultura). ¿Qué problema se está encontrando mi madre? Que me están llegando muchos regalitos y cosas de segunda mano y se está quedando sin cosas que regalar. Ya le he dicho que tranquila, que a lo tonto le pido las clases de matronatación. 

Hoy os voy a enseñar todos los objetos que voy adoptando, cortesía de diferentes personas que me van haciendo llegar lo que ven que me podría hacer falta. 

jueves, 26 de noviembre de 2015

Semana 26



Esta semana los cambios han sido para bien. La Habichuela se ha movido de lo lindo y ahora ha debido volver a su posición habitual. Solo me duele la ciática en el lado derecho, como era normal hasta ahora. Además, el virus que pudiera estar por ahí pululando ha desaparecido así que me encuentro cual rosa vespertina cubierta de rocío. 

Esta semana, y concretamente hoy, va a estar cargada de actividad. Tengo la cita con la ginecóloga de la SS para que me de los resultados del Test de O'Sullivan, aunque ya nos dijeron que si había algo raro nos llamarían y no ha sido mi caso. Además esta tarde me ponen la vacuna de la gripe en el centro de salud. Es la primera vez que me la ponen y espero que no me siente mal porque este fin de semana es mi cumpleaños y el Mozo, que ya me conoce bien, ha decidido que nada de regalarme chuminadas electrónicas útiles: que nos vamos de fin de semana a Toledo a comer cosas ricas (recordad que a las Hobbitas se nos gana por el estómago) y retozar en la habitación del hotel. Como han bajado mucho las temperaturas, no creo que podamos plantearnos hacer el recorrido del Toledo nocturno, que hay muchas ganas pero bueno. Toledo va a seguir ahí por unos cuantos años ^_^. 

Vayamos pues con los síntomas de esta semana:

miércoles, 25 de noviembre de 2015

Actividades con niños: sesión teta



Mi amiga, Mami Reciente es un culo inquieto. Admitámoslo. Ella es así desde que la conozco, antes de quedarse embarazada, con embarazo y ahora con su peque. 

Mami Reciente es de esas personas que tiene todos los fines de semana ocupados y la gran mayoría de los planes que propone, a parte de ser divertidos, suelen ser gratuitos o a precios mega competitivos. Conciertos de percusión africana, semanas de la tapa, mercadillos artesanos, senderismo en la montaña, casas rurales....

La realidad es que yo he llegado de rebote a su vida  prácticamente cuando se quedó embarazada (el mundo veterinario es pequeño y al final acabamos conociéndonos todos por reuniones comunes). Cuando perdí a mi bebé debo confesar que me tuve que alejar un poco de ella y de su marido. Ya me entendéis. Llevaba muy mal los embarazos, la felicidad ajena... esas cosas que nos pasan por la cabeza. Aún así, me obligué a ir a la baby party que celebramos con todos los amigos y allí, el Mozo y su marido, el Papi Reciente, hicieron muy buenas migas. Y de así surgió una bella amistad. 

Nos hemos ido juntos de camping, con ella embarazadísima, ahí, haciendo la cabra como si no hubiera un mañana entre las rocas. Fue el camping en el que tuve los primeros síntomas del embarazo de la Habichuela, aunque yo no lo terminaba de creer (para muestra, este post que escribí hace ya eones). Hemos ido de casa rural a Soria city, donde otra amiga descubrió también su embarazo ^_^. Hemos hecho jornadas micológicas, zampado cordero como si no hubiera un mañana...

La semana pasada me escribió muy emocionada porque había encontrado una actividad que pintaba genial: la Sesión Teta. Y me apunté con ella. ¿En qué consiste? Ahora mismo te lo explico:

martes, 24 de noviembre de 2015

Natación para embarazadas (II): experiencia personal



Ahora que ya ha pasado un tiempo prudencial desde que me apunté a esta actividad quiero contaros un poco de la experiencia en primera persona, sin intermediarios. Las bondades de la natación como ejercicio son conocidas por todos: es un deporte muy completo, perfecto para la pérdida de peso en personas con problemas de obesidad porque, al estar en el agua, el ejercicio no es de alto impacto, permite realizar tanto trabajo aeróbico como anaeróbico y no resulta incómodo a las personas que no soportan sudar (que en el agua se suda, pero no se nota tanto).

Y a las embarazadas, ¿en qué nos beneficia? Además de movilizar nuestros músculos y permitir esa actividad física tan necesaria sin cansarnos en exceso, tiene la misma ventaja que en las personas obesas. El agua "recoge" nuestro peso y evita que rodillas, lumbares y espalda sufran con el ejercicio. Además, realizando una serie de trabajos específicos podemos preparar periné y pelvis de cara al parto y mejorar la circulación con otros ejercicios diferentes. También aliviamos la presión que el bebé ejerce sobre la pelvis cuando alcanza cierto tamaño (de esto dan fe mis compañeras de natación, que están más adelantadas en semanas que yo).

En mi caso, estoy apuntada en la piscina municipal de mi barrio. Dos clases a la semana y no llega a 30€ al mes. Una ganga. Lástima que tengan el agua tan fría porque si no, sería perfecto. Yo he de reconocer que, igual que me salto la EOI muchos días por cansancio, no falto a una sola clase de natación. Pese a salir congelada todos los santos días, he de reconocer que me lo paso bastante bien y que me siento mucho más ágil desde que estoy en estas clases. Además, ahora ya somos más chicas y estoy haciendo muy buenas migas con ellas. Es reparador estar en contacto con otras embarazadas e ir contando como nos sentimos. Y lo mejor es que estas chicas son todas muy alegres y nada quejicosas así que oye, nos echamos unas buenas risas todos los días. 

Los ejercicios son básicos, aptos para todos los públicos y solamente hay que tener un par de consideraciones en cuenta:

- No se puede trabajar en apnea: prohibido bucear.

- A partir de ciertas semanas de embarazo, cuando la barriga ya empieza a brotar, prohibido nadar a braza porque podemos lesionarnos la espalda al arquearla. Tened en cuenta que la columna va corrigiendo su curvatura según avanza el embarazo y al nadar a braza y salir a respirar, forzamos esa curva. 

- Hay que coger un ritmo tranquilo y normal que no nos acelere el ritmo cardíaco: esto por un lado está bien porque no te cansas. Por otro lado, estoy un poco harta de nadar lánguida cual sirenita triste porque me congelo. Ahí están las abuelas de aquagym, que no tienen ni papa de nadar y las tienen bien enganchadas a flotadores, dándolo todo y saliendo rojas y al lado estoy yo, temblando, castañeteando los dientes, azul, cabalgando mi churro cual caballito de mar gordo.




Quitando estos tres problemillas, la natación me parece perfecta para las embarazadas. 

Nosotras solemos hacer ejercicios de abductores, aductores, pecho y periné. Todo esto se consigue con ejercicios muy sencillos:

- Cabalgar un churro y pedalear como si estuviéramos en una bicicleta, en vertical, ayudándonos con los brazos (brazos de braza) para avanzar. Como digo más arriba, parecemos un cardúmen (¡oh, que hermosa palabra!) de caballitos de mar rechonchos y coloridos pero nos reímos mucho con este ejercicio. Poneos en situación: embarazadas con gorro y gafas, que ya da de por si poco glamour, encaramadas en los churros de colores de los niños y botando como en un tiovivo. 



- Churro detrás de la cabeza y patada de braza bocarriba: este es muy cómodo y si logras una buena apertura de piernas, en mi caso liberas muchísima tensión en pelvis y ciática. 

- Colgadas del churro por los sobacos las axilas y patada de braza en vertical: aquí prácticamente no avanzas pero es un ejercicio en el que lo das todo sin sumergir la cabeza. Podemos hacer la variación de hacer 'media patada de braza alternada': primero con la pata izquierda y luego con la derecha. Ahí hay veces que yo tengo la sensación de avanzar.... pero hacia atrás.

- Churro bajo los sobacos y a nadar a perrito. Metiendo la cabeza, como los críos. Es un retorno a la más tierna infancia. 

- Sentadas en el churro, piernas estiradas (esto hace ejercicio de abdominal para poder mantener la postura) y remo con los brazos hacia delante o hacia atrás (ejercicio excelente de pectorales). Este ejercicio se me da muy bien y se me están poniendo unos brazos y unas clavículas muy bonitas con la tontería O_O. Además, es como estar en un columpio. 

- Para trabajar cuádriceps, de vez en cuando nos ponen unas aletas y a nadar a croll o a espalda. El problema de las aletas es que es fácil que se te acalambren los dedos de los pies. Y después de hacer este ejercicio, la Hobbita lo pasa muy mal para subir hasta lo más alto de la más alta torre (su casa) porque me queman los muslos :$.

- Como ejercicios de circulación, nos colgamos de la pared y hacemos rotación de tobillos, extensión y flexión de los mismos y movimientos de tijera con las piernas. La espalda debe quedar apoyada contra la pared y las piernas ligeramente levantadas del suelo y estiradas. Si estamos en el vaso pequeño también hacemos ejercicios de puntillas y talones. 

Esto es a grandes rasgos la actividad. Hay días más variados que otros pero suelen resolverse todos así. Hacemos ejercicios de Kegell para el suelo pélvico todos los días. 

¿Qué he notado en mi persona? Estoy más ágil y con bastante energía. No sabría si achacarlo al 2º trimestre o que el deporte realmente me está dotando de fondo. El caso es que es una realidad. Además, el día que tengo natación, la ciática y las lumbares me dan un respiro hasta prácticamente la noche (el resto de días la ciática se rebela, sobretodo si me tocan las dos horas y media de clase en la EOI). Y eso es de agradecer. Y mucho. 

Mis compañeras de natación están conmigo: se sienten muy ligeras en el agua y les alivia muchísimo la presión de la pelvis (ellas están de más semanas que yo, al menos 30 la que menos semanas tiene). También notan la mejora en el estado de fondo de sus organismos. Y les gusta alternar con las demás, que somos unas marujonas en el fondo.

¿Inconvenientes? Para mi, la temperatura del agua, que no la tienen normal. He ido a otras piscinas climatizadas y la tienen bien. Aquí el problema es que el personal que tienen es mega caluroso y decide abrir todos los accesos al exterior así que el agua se enfría en contacto con la temperatura ambiente (transferencia de calor por convección, que me explicaron en la carrera). Que estamos teniendo un noviembre suave pero.... ¡sigue siendo noviembre, oiga! Y se que es por esto porque hoy he descubierto por donde entra el agua en la piscina y.... ¡¡¡sale calentita!!! Ahí me teníais, sentada como un indio, bien recogidita porque es una rejilla muy pequeña, en mi churro, encima de la corriente cálida de las azores que subía por allí xDDD. Un cuadro. 

El segundo inconveniente es que en mi barrio todo son ancianos o ninis. No tenemos término medio. Obviamente a la piscina municipal van los ancianos. Obviamente el vestuario está repleto de abuelas. Y entonces llegamos las embarazadas y se arma el follón y la algarabía (somos la novedad que le da calidad a la película). Todas las abuelas quieren cotillearnos, si serán niños o niñas, que es lo más bonito del mundo, luego te dicen que los maridos son todos unos golfos pero que los bebés dan la felicidad, que ojalá no crecieran..... Que son muy monas todas ellas (y además no deja de ser gracioso, todas desnudas y acunando bebés imaginarios) pero después de casi tres meses con las mismas señoras que todos los días nos preguntan lo mismo pues empieza a ser cansino. 

Así que mi recomendación, si tenéis oportunidad, es que os apuntéis a esta actividad en cuanto tengáis ocasión. Altamente recomendable y con el sello de calidad de la Hobbita.

¿Algún caballito de mar orondo en la sala dispuesto a contarnos su experiencia con la natación para embarazadas? ¿Alguna lo probó y, al contrario que nosotras, lo aborreció? ¿Hacíais el mismo tipo de ejercicios? 

lunes, 23 de noviembre de 2015

Decorando espacios pequeños: el poder del armario (II). El armario de matrimonio.



Como vimos en la entrega anterior, un armario nos puede dar juego para algo más que para guardar ropa. ¿Os acordáis cuando erais pequeños y os hacíais una cabaña dentro del armario? Pues eso es la doble función.

Hoy traigo otra solución para espacios pequeños, en este caso la que utilizamos para nuestro dormitorio principal y en la que quisimos aprovechar el espacio que daba una columna estrecha para acoplar nuestro armario de la ropa.

De nuevo es una solución a priori 'extraña' ya que enmarca la cama, como haríamos en las habitaciones de los niños. No es típico ver este tipo de disposición en habitaciones de adultos porque ocupa el lugar natural de las mesitas de noche pero en nuestro caso dimos prioridad al almacenamiento y el problema de la mesita de noche lo solucionamos de otra manera (ya sabéis, las mesitas de noche están sobrevaloradas).

Por otro lado la disposición de puerta y ventana no permitía otra distribución eficiente del espacio. Quiero decir que, obviamente, pudimos haber escogido otra forma de colocar los muebles pero con esta era con la que más almacenaje conseguíamos sin recargar visualmente la habitación.

Así pues, montamos 2 armarios PAX estrechos y hasta el techo de IKEA que unimos por arriba con módulos de las desaparecidas cocinas FAKTUM (reemplazables por cualquier modelo METOD). Éste es el resultado.