Pues si. Es un hecho que la pocket casa hobbita se nos ha quedado pequeña. Las cosas de Habi están por todas partes. La gran mayoría no han sido escogidas por nosotros, si no que han sido regalos o préstamos y eso hace que prácticamente nada case con la decoración y el espacio de nuestra casa. Todo nos estorba y eso, para nosotros, hobbitos caseros que aman estar cómodos al calor de su hogar, nos está volviendo tarumbas.
El Mozo tiene su cuarto invadido por un parque infantil. Ese parque impide el acceso cómodo a la despensa y hay una montaña de pañales delante del
armario de la Mostrenca (aunque ya tengo solución encontrada para ese problema :p)
Mi cuarto (que era el futuro de la Habichuela) está lleno de peluches, cajas regalo, ropa por doblar, tickets descuento que canjear... Es desorden visual, si, pero me estresa. Además, los días que nos está regalando esta primavera loca, que tan pronto te llueve como te graniza, hace que tenga que tender dentro y el tendedero acaba siempre en mi cuarto y no se puede pasar ni a las cómodas, ni al ordenador ni al armario.
Y el salón... En fin. El salón está invadido por un Poäng y un banco lleno de cajas y cosas del Mozo. Y la mesa-encimera de la cocina está repleta de papeles que ordenar y que no me da la vida hacerlo con la Habichuela siempre a cuestas reclamando sentadillas.
Así que uno de los Papi's Day, el Mozo se sentó a hablar seriamente conmigo y me dijo:
- Hobbita, ¿por qué no nos mudamos a Mordor?
Y después de mucho diálogo, mucho debate y de hacer números he claudicado y.... nos vamos a Mordor.