lunes, 11 de enero de 2016

Los Reyes Magos



Este año los Reyes se han portado. Eso es que hemos sido muy buenos y viene a constatar que el balance del año 2015 fue, efectivamente, estupendo. 

- En casa de los suegros hemos recibido unos maravillosos sobres de Bárcenas. Tal cual. Los suegros, no se si consciente o inconscientemente, nos dejaron el mejor chiste de humor negro de la jornada:



viernes, 8 de enero de 2016

Resultados ecocardiograma fetal


Hoy la entrada es cortita porque no hay mucho que reseñar. Y eso es bueno ^_^.

Ayer tuvimos la que, espero, sea la última prueba que tenía programada por pertenecer al grupo de riesgo: el ecocardiograma fetal. Eso si, no se me han acabado las pruebas. Ahora me quedan las de embarazada normal y corriente: ecografía del 3º trimestre (el 14 de enero), el análisis del 3º trimestre (que aprovecharé y me lo haré también el 14 de enero) y las consultas con los ginecólogos (tengo una el 15 y otra el 25 de enero). Eso sin contar la matrona y sus clases de educación maternal, la visita al hospital y, me parece que a este paso también caerá sesión de moxibustión con mi amiga fisioterapeuta xD. Y luego supongo que estarán los famosos monitores y, si la nena no tiene a bien cambiarse de postura, la versión cefálica. ¡Y que no se me olvide pedir la cita para la vacuna de la tosferina! ¡Cielos! ¡Qué estrés!

jueves, 7 de enero de 2016

Semana 32



33 semanas que cumplimos hoy. 33.

Hace un año, el día 7 de enero, justo después de Reyes, iba a mi segunda ecografía. Fue un jarro de agua fría, un regalo de reyes envenenado porque algo no iba bien. El embrión latía pero no crecía. Estaba ahí, chiquitín, detenido pero seguía latiendo así que el ginecólogo decidió darle una oportunidad. Una oportunidad que al final fueron tres porque semana tras semana seguía ahí, detenido pero latiendo. 

Justo hoy, 7 de enero, tengo también otra ecografía y no deja de parecerme curiosa la coincidencia. Hoy me hacen el ecocardiograma fetal pero, como me lo harán tarde, ya colgaré los resultados mañana. Yo tengo fe en que todo vaya bien y no haya ningún problema que lamentar porque las fechas solo son eso: fechas. 

Esta semana estoy con el ánimo un poco por los suelos y es que el frío ha llegado de repente junto con lluvia y viento gélido y, ¿qué ha pasado? Pues lo que pasa todos los años: que la Hobbita ha vuelto a transmutarse en Moquitos. El cuerpo me pide descanso y fruta y agua. Mucha agua. También me pide ibuprofeno, y acetilcisteína y efedrina y codeína xDDDD pero una es una embarazada obediente y se resiste a la tentación. Que no negaré que me estoy tomando paracetamol cada 8h pero al no tener fiebre ni dolor creo que esto es más por sentir que hago algo que por hacerlo.

Para colmo de males, hacer vahos en la ducha, que alivia mucho, se nos ha complicado puesto que nuestro termo ha decidido que no había mejor momento para romperse que las navidades. Seguimos teniendo agua caliente pero tenemos el baño llenito de cacerolas recogiendo el agua que va perdiendo U_U. Ayer hicimos la compra del nuevo por internet y a saber cuando vendrá. Snif. 

Así que, vayamos con los síntomas:

miércoles, 6 de enero de 2016

Sobre la importancia de la autonomía (I)



Últimamente leo bastante las columnas de Barbijaputa y otras feministas de la red. Me gusta y comulgo con bastantes de sus ideas (con otras no, que le vamos a hacer). Reconozco que antes me leía los comentarios para ver en que dirección se movían los lectores de estas columnas. A día de hoy, ya me ha quedado claro que aires respiran los trolls de internet y prácticamente me salto esa sección (que tanto me gusta leer en otros blogs) para no cabrearme. Directamente. 

Y sin embargo, un día vislumbré uno por encima que me hizo volver a reflexionar sobre un tema recurrente en mis pensamientos: el poder que te otorga la autonomía. Me explico.

Desde que somos pequeños, en nuestras casas recibimos una educación. Por muy modernos que sean nuestros padres, por muy avanzados que seamos nosotros, es imposible no caer en alguno de los cientos de miles de clichés de género. Lo leo a menudo en blogs de maternidad. Madres preocupadas por la afición al fútbol de sus hijas o por la no afición al fútbol de sus hijos, por poner uno de los ejemplos más frecuentes. Además, esta preocupación suele chocar con el hecho de que estas madres suelen ser mujeres modernas que creen en la igualdad de género por principios. Sin embargo, ¡ay! los principios a veces chocan con la realidad de la sociedad. ¿Estará integrada la niña si solo juega con niños? ¿Estará integrado el niño si solo juega con niñas? ¿Qué pasará cuando llegue a la adolescencia? ¿Se meterán con él/ella?

martes, 5 de enero de 2016

Las fiestas navideñas



La Navidad es una época con la que la gente no tiene término medio. O te entusiasma o la odias profundamente. Lo bueno que tiene una Hobbita como yo de haber crecido en una familia como la mía es que pertenezco a esa extraña raza en peligro de extinción a la que las navidades ni fu ni fa. Sinceramente. 

En mi casa nunca se tuvo tradición navideña como tal. Cuando yo era pequeña si que poníamos el árbol y era un momento divertido. Un juego más. Y también teníamos un pequeño Belén que colocaba con mi madre. Un portal de madera,  con su Virgen, su San José, su Buey, su Mula, su Niño Jesús y su Ángel. Y Espinete. Y un Pin y Pon. Y un Playmobil. Y un par de ponies que pasaban por ahí. Otro juguete, vaya. De hecho, tengo un recuerdo infantil muy nítido con el Belén: poner algodón en la cuna del Niño antes de colocar al Niño. Cuando llegó mi gato a nuestras vidas descubrimos que ni árbol ni Belén eran buena idea y que, sinceramente, a mi me molaba más el gato así que los adornos navideños simplemente pasaron a mejor vida.

lunes, 4 de enero de 2016

Adios 2015. Bienvenido 2016.



El año 2015 ha sido un año bueno en cómputo general. Cierto es que han pasado muchas cosas y muchas de esas cosas no han sido en absoluto agradables. 

- El 2015 empezó perdiendo lo que más quería, lo que más habíamos deseado durante el 2014. En febrero de ese ya lejano año comenzó la búsqueda de nuestro churumbel. Vimos el ansiado positivo el 20 de diciembre. En enero del 2015 se rompieron nuestros sueños en mil pedazos cuando nos dijeron que nunca llegaríamos a conocer a nuestro bebé. Aborto diferido lo llamaron. 

viernes, 1 de enero de 2016

Ecografía con equipo prenatal



Lo primero de todo: ¡FELIZ AÑO! La entrada llega tarde porque.... porque nos acostamos muy tarde para lo que yo soy y esta mañana he amanecido deseando una de esas porras obscenas que tanto me gustan :p.

Este va a ser un año de cambios en nuestra familia, que va a pasar de ser de 3 miembros (la Perrucha Chucha cuenta, como no) a ser de 4 ^_^. En febrero vendrá al mundo nuestra Habichuela a poner patas arriba todo nuestro pequeño mundo. ¡Y lo estamos deseando!

Os contaba la semana pasada que, el día 24, me hicieron una ecografía doppler color en la que, supongo que por mala suerte, nos tocó una doctora pelín aprensiva. El doppler salió genial pero su diagnóstico era desalentador: ya había hidronefrosis en el riñón izquierdo y era TAAAAAN pequeña (según su criterio) que tendrían que sacármela en la semana 36 para que terminara de engordar fuera. Tan negro nos lo pintó que me programó otra ecografía con diagnóstico prenatal para que 'valoraran ellos'.