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martes, 15 de marzo de 2016

Revisión en la matrona

A los 7 días después del nacimiento de Habi me tocó ir a la revisión con la matrona de mi centro de salud. En el hospital nos indicaron que era importante que fuéramos justo a la semana para revisar mi cicatriz y que aprovecháramos para pedir que nos pesaran a la peque ya que había que controlarle esa pérdida de peso. 

Nos tocó la matrona jovencita y nos atendió muy bien. No tiene la alegría y el desparpajo de nuestra matrona de los cursos de educación maternal pero oye, era muy profesional.

miércoles, 9 de marzo de 2016

El día del alta



Y llegó el lunes y con él la libertad. Tuvimos que correr un poco, eso si. Primero, bajamos al registro del hospital para hacer de la Habichuela una ciudadana oficial de este nuestro Reino de España. Ya os contaré con más detalle pero os anticipo que si, se puede registrar un recién nacido en el hospital aunque los papis no estén casados (¡BIEN!). 

Bajé en bata y calcetines antideslizantes, sin peinar y con mi vía colgando. Así es la Hobbita, con su estilo zarrapastrosil hasta para irse de gestiones. No lo hagáis. Me congelé un poco bastante y destilaba muy poco glamour.

Mientras nos registraban la niña, mi madre se quedó con la Habichuela. La enfermera la bañó y la pesó pero mi madre no recuerda su peso así que ni idea acerca de si seguía perdiendo.

Una vez que nuestra Habichuela ya fue oficial para nuestras autoridades, subimos a la habitación y mi madre se marchó a trabajar. Nosotros desayunamos y esperamos pacientemente a la ronda de médicos.

Primero vino la pediatra, una mujer joven y dicharachera que me gustó muchísimo. Trató muy bien a Habi (dentro de que a la pobre le sigue sin gustar eso de que la lancen de una mano a otra para comprobarle los reflejos) y estuvo comprobando nuestra lactancia. El motivo era que Habi había perdido en 3 días un 9% de su peso al nacimiento. Eso es mucho (lo normal es perder un 10% en la primera semana y recuperar el peso al nacimiento en la 2ª semana). El caso es que la pediatra nos vio concienciados con la lactancia, constató que el agarre de Habi era bueno y que mi calostro empezaba a tornarse lechoso y decidió que no nos iba a mandar suplementos porque consideraba que lo más probable es que simplemente aumentando el número de tomas, Habi ya empezaría a subir de peso. Eso si, teníamos que llevarla a la matrona ese viernes a que la pesaran y controlaran su evolución.

Y con esto, Habi recibió el alta médica en la maternidad de O'Donell.

martes, 8 de marzo de 2016

3º día en el hospital



El día llegó, con nosotros algo más cansados que el día anterior pero contentos por haber sobrevivido y sentir que hacemos un buen equipo. Realmente yo estaba más descansada porque, aunque por turnos, pero había conseguido dormir bastante más que la primera noche así que estaba bastante despejada y muy orgullosa de nosotros. 

El tercer día a la Habichuela le tocó vivir la prueba del talón. La enfermera se lo debió hacer muy bien porque apenas se quejó. Lloró un poquito pero enseguida se calmó con la teta. 

Volvieron a bañarla y pesarla y nos dio un resultado bastante desalentador: 2'740kg. Las enfermeras me comprobaron el agarre, me estrujaron las tetas a ver como iba de calostros y nos consolaron diciendo que bueno, que perder peso es lo normal U_U. La teoría te la sabes pero cuando lo ves en tu niña lo pasas un poco mal. ¡Así que ale! Nos pasamos el día con la Habichuela en el pecho haciendo piel con piel ^_^.

Ese día me tocó tortura a mi.

viernes, 4 de marzo de 2016

2ª noche en el hospital



Bien, después de un día un poco caótico, llegó la noche. Ya estábamos el Mozo y yo solitos de nuevo, hablando del día y relajándonos. Y entonces empezó la fiesta. Y es que Habi había aguantado estoicamente todas las emociones del día y consideró que ya nos había dado bastante margen. En cuanto vio que nos empezábamos a relajar, empezó a demandar atenciones. Y nosotros a dárselas muy entusiasmados con la paternidad:

jueves, 3 de marzo de 2016

2º día en el hospital



Tenéis el primer día aquí.

El segundo día se nos dio un poco peor, sobretodo a mi. Me golpeó el cansancio, la primera noche sin dormir (recordad que estaba muy alterada por si la niña respiraba o no). El caso es que, no se porqué pero lo que el día anterior nos había salido genial por instinto, este segundo día no salía. 

El Mozo tuvo que marcharse a por algunas cosas a casa así que hubo relevo con mi madre, que se quedó por la mañana conmigo y con la Habichuela.

Y a la Habichuela le tocó sesión de puteo. Y no ayudó a que mejorara la cosa....

miércoles, 2 de marzo de 2016

El piel con piel



El personal del quirófano me enseñó a la Habichuela y me la pusieron cerquita de la cara, para que la viera y la hablara un ratito. Luego enseguida se la llevaron para que pudiera empezar el piel con piel con su papá. 

El Mozo, que en esa entrega será conocido como Sherpa-pi, fue alojado en el paritorio 9 junto con otros dos papis: el gitanillo de la otra cesárea programada y el papi de la cesárea de urgencias, ambos ya con sus retoños en las manos.

El Mozo me cuenta que llegó una enfermera con una cunita y que simplemente dejó a la peque allí. Él preguntó si era la Habichuela, le dijeron que sí y... ¡ala! Al lío. El Mozo echó en falta personal que le explicara un poco que es lo que tenía que hacer (aunque yo ya le había aleccionado durante meses) y yo echo en falta que nadie le pidiera ni siquiera el DNI teniendo en cuenta todos los papeles que me habían hecho firmar para que nadie salvo el Mozo tuviera la custodia de nuestra recién nacida. Es un detalle bastante feo que espero tengan a bien remediar (lo dejamos dicho en la encuesta del piel con piel para papis).

EL Mozo sherpa dejó todas las cosas por allí, se descamisó y agarró a su niña. Se sentó en una butaca y se la puso en el pecho. Y allí fue cuando surgió el flechazo. El Mozo está enamorado de su niña desde ese mismo momento y la Habichuela disfruta reptando encima de su papi cuando se la pone en el pecho en la posición del piel con piel. 

martes, 1 de marzo de 2016

Crónica de mi parto. Cesárea Programada

Fotografía de Helen Carmina


Ayer os contaba como había sido nuestra llegada al hospital y nuestro primer día con su noche, ya por fin en compañía de la Habichuela. El paso de ser dos a ser tres ha sido místico y no se puede explicar con palabras. El caso es que estamos en una especie de nube de felicidad que hace que todo lo malo se olvide o por lo menos pase a un segundo plano. 

Y una de esas cosas ha sido la cesárea. Ya os anticipaba ayer que no me gustó y que preferiría no volver a vivir esta experiencia. Y sin embargo, al mismo tiempo pasaría por ella con gusto otras 1000 veces si con ello vuelvo a vivir la sensación de traer al mundo a un bebé tan maravilloso como nuestra Habichuela. Incongruencias de la psique humana, ya veis :/.

La cesárea comenzó tarde porque no había quirófanos y había unas cuantas urgencias en paritorio. Pese a esas pequeñas complicaciones, el personal fue atento, amable y maravilloso en todo momento. 

Ya os anticipé que pasé al quirófano muy angustiada y asustada. No me trataron como una menor de edad pese a mi carita de susto y me dejaron hasta que me pusiera yo el gorro de quirófano, como una niña mayor xD. Eso me gustó mucho. La anestesista me fue advirtiendo de lo que sentiría en todo momento. Me pinchó fenomenal y en cuestión de minutos ya estaba haciéndome efecto la anestesia. Un efecto rarísimo y que no me moló en absoluto. Las piernas se volvieron corcho, todo el cuerpo de cintura para abajo estaba dormido y sin embargo, sentía cosas. La anestesista me hacía preguntas para comprobar si la anestesia estaba funcionando y yo solo acertaba a responder: no se, esto es muy raro. Así que pasó al plan B:

lunes, 29 de febrero de 2016

Primer día en el hospital



El día 19 de febrero de 2016 vino al mundo, mediante cesárea programada, nuestra Habichuela. 

Es muy extraño acostarte por la noche pensando en el día siguiente, levantarte por la mañana e ir camino al hospital sabiendo que, en unas horas, tendríamos a nuestra pequeña en este plano de la existencia. Lo que llevamos dos años deseando. 

viernes, 19 de febrero de 2016

Hoy nace Habi

Programo esta entrada tan cortita para informar que ya estamos en el hospital, esperando a ser llamados para el desalojo forzoso de la Habichuela. 

Informar también que intentaré contestar desde el móvil y leeros y quizás hasta publicar algo pero que no prometo nada por varios motivos:

1. ¡¡¡Voy a tener una Habichuela!!! ¡¡¡Yujuuuuu!!! Y algo me dice que cuando la tenga en brazos me va a importar un pimiento lo que pase en el mundo real y virtual de mi alrededor :p

2. A día de hoy, mi móvil y yo nos entendemos a ratos. A veces me deja publicar como La Hobbita, a veces se le va la pinza y me deja como una Anónima de la vida. Y eso si que no, que a mi me gusta comentar con personalidad propia :p.

3. A saber como estoy yo después de la cesárea.

Para estos días voy a programar una ristra de post que ya tenía escritos y en borrador. Casi todos son reseñas de libros, bricolajes varios, recetillas y alguna ración de opinólogos. El caso es que os los voy a ir poniendo por si os apetece leer hobbito-aventuras y ya en unos días os pongo al día acerca de como fue todo. Y ya sabéis que me podéis encontrar en twitter y facebook.

Y lo dicho: que nos vemos a la vuelta ^_^

miércoles, 17 de febrero de 2016

Monitores y consulta en Hospital de O'Donell



La Habichuela y yo vivimos ayer nuestros segundos monitores del embarazo. De los primeros mejor no acordarse mucho, que petarda, el susto que me dio la muy 'judía'. Estos segundos han sido unos monitores hasta placenteros, en los que todo ha ido bien y la peque se ha movido mucho. 

Me ha sorprendido que en monitores, te tumben del lado derecho. Todo el embarazo viviendo con la demonización de acostarse de derechas y ayer... ¡ala! ¡Todas de derechas!

Nos han puesto las correas, nos han colocado en la posición adecuada, han conectado las máquinas y... ahí estaba el corazón de nuestros churumbeles (éramos tres chicas). ¡PUM PUM PUM! ¡Qué alboroto!

Hemos estado 30 minutos conectadas y luego nos han mandado esperar para pasar a consulta. Yo he aprovechado para leer 'Dormir sin lágrimas' de Rosa Jové (no paro de leer  libros de crianza últimamente).

Al terminar, me han dado el papelillo para la consulta y una canastilla. Y esta si que ha sido una buena canastilla que estaba yo un poco mohína porque solo me daban botellas de agua, infusiones y publicidad. En esta venía crema para el culo del bebé, pañales, toallitas, muestras de gel, loción y colonia, la consabida botella de agua, descuentos... A mi me han gustado los potingues, jeje



La consulta se ha demorado. He entrado con una hora de retraso pero bueno, estaba entretenida con las fases del sueño, el sueño REM, los terrores nocturnos y ahora mismo, las patologías, que será deformación profesional pero, ¡me encantan!

Y una vez en consulta, todo se ha precipitado. Me han pesado, tomado la tensión, me han hecho una ecografía para comprobar que, efectivamente, Habi sigue cual flor de loto inmutable y... me han programado la cesárea para ya. Y es que....

miércoles, 10 de febrero de 2016

Consulta de fisiopatología en hospital maternal



Hoy he acudido por primera vez a consulta al hospital donde la Habichuela pasará sus primeras horas de vida. Yo, que soy una agonías, estaba mega preocupada porque veía que el tiempo se nos echaba encima y que no me llamarían a tiempo, que si está todo muy desorganizado, que si los recortes, que verás como me pierdan el fax.... Toda esta ansiedad se trasluce del post y los comentarios que escribí sobre la recogida de resultados del 3º trimestre. Bien. Pues deciros que tranquilas. Me marché de la consulta de ginecología con mi historial fotocopiado, al día siguiente mandé el fax a la maternidad de O'Donell con el informe de la ginecóloga a las 12 de la mañana y a las 17h ya me estaban llamando para programarme la consulta. Esto es eficiencia (y de 12 a 17h la Hobbita estaba que se subía por las paredes imaginando como tendría que peregrinar hasta la maternidad a exigir su cita que no llegaría). ¡Vergüencita!

Pues la consulta ya está y he salido como raruna. Vamos, que ahora mismo estoy mohína. Y es que tengo la sensación de vivir en un artículo de costumbres, concretamente en el de 'Vuelva usted mañana' de Mariano José Larra.

lunes, 28 de diciembre de 2015

Ante la perspectiva de una cesárea

Preciosa fotografía de Helen Carmina, no dejéis de visitar su página y su blog


La Habichuela sigue ahí, tan pancha, en su posición de pequeño Buda, como os adelantaba en la entrada de la ecografía de control que tuvimos esta semana. La ecografía doppler no reveló nada nuevo con respecto a dicha posición y el ginecólogo privado opina que, aunque se pueden girar 30 minutos antes del parto, tiene la suficiente experiencia como para reconocer que, cuando una Habichuela está cómoda, está cómoda. Vamos, que me vaya preparando para que todo termine en una cesárea programada.

¿Me hace gracia? Pues hombre, no os voy a mentir: yo preferiría ir a un parto normal de los de toda la vida, aunque sea más engorroso. Por otro lado, tengo que reconocer que esperaba tener sentimientos mucho más encontrados hacia esta posibilidad y la verdad es que no. Debe ser que mi Pequeña Buda me transmite filosofía zen...