Mostrando entradas con la etiqueta síndrome del nido. Mostrar todas las entradas
Mostrando entradas con la etiqueta síndrome del nido. Mostrar todas las entradas

martes, 2 de febrero de 2016

DIY: Instalación de un termo de agua caliente



Como os adelantaba ayer, hace dos fines de semana el caos se adueñó de nuestra casa. Al síndrome del nido y las prisas para preparar nuestro dormitorio de cara a que Habi irrumpiera en nuestras vidas en un tiempo bastante corto se le unió que había que reparar la instalación de agua caliente. Dos adultos sin agua caliente lo pasan mal pero desde luego, un bebé NO puede estar sin agua caliente. 

Y es que, si, amigos. El 31 de diciembre del año pasado nuestro termo tuvo a bien reventarse por la cuba. 2 años y un mes justitos después de su compra como muestra de lo que es la obsolescencia programada. Ante semejante panorama y dado que el anterior termo lo escogí yo, el Mozo decidió que de éste se iba a encargar él, que yo siempre me voy al low cost y que hay en cosas en las que es mejor no escatimar. En mi defensa he de decir que no fue culpa del termo. Nos hemos cargado la cuba nosotros solitos porque somos unos manitas muy listos ¬_¬ pero de eso me enteré después.

El problema con el que nos encontramos fue que los Reyes Magos habían decidido que regalar termos de agua caliente de gama alta era muy cool (o que todos los termos de este país se pusieron de acuerdo para morir cual efecto 2000 pero con 15 años de retraso). Vamos, que había rotura de stock en el termo que se le antojó al Mozo y hasta el 18 de enero no les llegaba al almacén. Al final nos llegó a día 20 de enero (menos mal, que yo ya estaba que me subía por las paredes) y empezó nuestra odisea. 
           
Material:

- Termo eléctrico
- Anclajes adecuados a la pared y que resistan el peso que va a soportar el nuevo termo
- Latiguillos de conexión de agua del calibre adecuado
- Gomas de estanqueidad
- Teflón
- Llave inglesa, taladro y brocas y martillo.

Método:

El Mozo llegó ese día bastante tarde del trabajo pero es como un niño con zapatos nuevos: ver que le ha llegado a casa un nuevo cachivache y desear empezar a armarlo. 

Montar un termo de agua caliente es muy sencillo. Básicamente consiste en:

1. Vaciar completamente el termo anterior a sustituir. Para ello hay varias opciones: 

- Cerrar los grifos de entrada de agua, abrir la válvula de seguridad y los grifos de agua caliente y ponerte a hacer otras cosas hasta que el termo antiguo se vacíe. Nuestra opción.

- Poner un cubo debajo de las entradas y salidas de agua del termo y desconectar los latiguillos. Arriesgado. Yo no lo recomiendo y menos si, como en nuestro caso tienes una lavadora enchufada justo debajo :D.

2. Descolgar el anterior termo y desecharlo. 

3. Colgar el termo nuevo con un anclaje adecuado al peso que tendrá cuando esté lleno en la pared escogida.

4. Hacer las conexiones de agua fría y caliente. 

5. Abrir la llave de paso del agua y llenar el termo SIN conectarlo a la corriente. Para saber si el termo está lleno dejaremos abiertos los grifos de agua caliente de nuestra casa y, cuando empiece a salir un flujo de agua regular, es que está lleno.

6. Conectar el termo a la corriente eléctrica y esperar a que el agua esté caliente. 

Os dejo un vídeo del proceso. Si ya tenéis la instalación de fontanería, como es mi caso, pasad olímpicamente de la parte de la soldadura.



Sencillo, ¿verdad?

¡JA! A continuación, nuestra realidad: 

lunes, 1 de febrero de 2016

El síndrome del nido: el Mozo se me agobia



Es oficial: tengo un Mozo agobiado porque ve que se nos echa el tiempo encima. En su defensa diré que a mi también me está pasando un poco aunque le doy menos importancia a ciertas cosas y más a otras. 

Hace dos fines de semana fue el caos en nuestra casa y es que nos pusimos de acuerdo para terminar de preparar TODO para la llegada de la Habichuela. En su lista de tareas estaban los siguientes retos:

- Instalación del termo de agua caliente que da para un post en si mismo que saldrá publicado mañana xD.

- Traslado de muebles de la habitación de Habi a la nuestra (y de la nuestra a la de Habi). ¡Reto superado!

- Preparar la bolsa del hospital. ¡FAIL! Espero tenerla terminada para esta semana.

Mi lista de tareas era un pelín diferente...

Después de irme de rebajas y volver con mi cargamento de ponchos por lo que pudiera pasar, seguía en mis trece de intentar terminar el ajuar de la Habichuela. Si, el ajuar, que es una palabra que queda muy chula aunque pelín antigua, jiji:

- Terminar la colcha de Habi: ¡Reto superado! También, como me pedísteis saldrá post esta semana ^_^.

- Coser el forro polar de cara al porteo: ¡FAIL! No me dio tiempo ni a comprar las piezas que necesitaba. Las he terminado de encontrar esta semana (casi todas).

- Avanzar en el cobertor de porteo a crochet que estoy intentando tejer sin patrón y a partir de 4 fotos que me pasaron. ¡FAIL! 

- Traernos el sillón Poäng del novio de mi madre para que pueda amamantar ahí y descansar la espalda que nuestro sofá es una caca pero al Mozo le gusta mucho y no quiere cambiarlo. ¡Reto superado! Pero que da para otro post porque aún no he conseguido integrarlo en el salón xD.

lunes, 30 de noviembre de 2015

El síndrome del nido: la IKEA Experience



Hace un par de fines de semana, fuimos al IKEA de nuevo, esta vez acompañados por los suegros. Los padres del Mozo son unos abuelitos entrañables pero hay que reconocerles dos puntos (reconocidos y sufridos a conciencia durante 25 años por el Mozo):

1. Son un par de muermos.

2. Son vampiros energéticos. 

Esto hace que solo pensar en pasar una tarde con ellos se nos haga muy cuesta arriba (solemos ir a comer, darles un poco de conversación de la cual no suelen retener más del 20% y huimos vilmente con la excusa de ir al Decathlon o el Leroy Merlin o el Alcampo de Alcalá city, a ser posible antes de las 17h). 

El caso es que decidieron unilateralmente que nos iban a regalar el carro para la Habichuela y así nos lo comunicaron en una de las comidas. Rápidamente les explicamos que no íbamos a tener carro por los problemas logísticos que asolan nuestra vida (podéis consultarlos todos detalladamente en este otro post). Mi suegra, a día de hoy sigue sin verlo del todo claro (ella no es como mi madre en este aspecto, ya os hablaré más de su vida porque es genial y da para un personaje de novela pero el caso es que moderna, lo que se dice moderna, no es) pero lo aceptó bien y dijo que entonces se hacían cargo de la cuna. Y ahí quedó todo. 

Entonces, otro día que volvimos a comer con ellos, mi suegra nos comentó mega-super-osea-emocionadísima que había visto una PRECIOSA cuna de NIÑA en una tienda. ¡Horror! Mi mente solo podía pensar en rosa pastel, lazos, doseles y borlas de nata. Lo confirmé al preguntar (yo soy una científica que intenta no creerse nada hasta tener confirmación oficial) qué entendía por cuna de niñA. 

Mirada rápida al Mozo y nos entendimos rápido. 

- Mamá, que mejor vamos al IKEA, que ya tenemos algunas cunas miradas, y la cogemos ahí. 

Así que así se nos planteó el domingo. Con dos ancianitos que nunca en su vida habían pisado el IKEA, emocionados y preparados para asistir a una especie de parque temático del mueble, dispuestos para asistir a lo que nosotros seguimos llamando a día de hoy la IKEA Experience.

martes, 20 de octubre de 2015

Síndrome del nido: el apasionante mundo del armario



Como padres primerizos tenemos muy claro que le queremos dar lo mejor a nuestra pequeña Habichuela. También tenemos claro dónde vivimos y el espacio real con el que contamos pero eso nunca ha sido un problema porque La Hobbita es una experta en decorar espacios pequeños y ya lo tiene todo en su cabeza. 

Esta semana andamos a vueltas con el armario de la peque. 

El armario viejo llevaba conmigo 6 años y está como nuevo. Era un armatoste barato, de 120cm del Carrefour que a lo largo de los años he ido tuneando para adaptarlo a mis nuevas circunstancias. Cuando compré la pocket casa hobbita me quedé muchos muebles de los viejecitos que vivían allí pero justo no tenían armario y este me casó más por precio que por medidas. Era una megaoferta de zapatero + cómoda + armario. El zapatero ya lo revendí hace tiempo y la cómoda sigue con nosotros. Creo que de momento se queda pero por poco tiempo. 

Este armario estuvo en mi dormitorio durante 3 años. Era mi armario. Luego llegó el Mozo y tunee una parte de ese armario con más baldas. Cuando la relación con el Mozo se afianzó, nos liamos la manta a la cabeza y terminamos de montar nuestro dormitorio con armarios decentes, cómodas y un canapé y el armario se marchó a mi estudio, como armario de los abrigos y la ropa blanca. 

Ahora es el momento de que vaya a hacer un buen servicio a otra buena familia ^_^. Para ello, lo puse a la venta en el segunda mano por un precio simbólico y en menos de 6 horas estaba vendido.

lunes, 12 de octubre de 2015

Síndrome del nido: la segunda mano salvará tu vida



Como os comentaba en la anterior entrada, el síndrome del nido nos ha abducido al mozo y a mi (no señores, esto no es cosa de mujeres ni de hormonas, es necesidad vital) y prometí ir contando como se desarrollaba la cosa.

De momento hemos empezado con liberar espacio vital deshaciéndonos de unas estanterías. El problema es que la Hobbita ha sido desde niña apasionada lectora y ahora hay bastantes cajas de libros campando en el estudio del mozo (que además es nuestra despensa y tiene el trastero 'armario del deporte'. Hace dos meses comentamos a los amigos lectores que porqué no se pasaban por casa y se quedaban con unos cuantos títulos, los que quisieran. En mi opinión, es bonito que se queden con mis libros, que tantas alegrías me han dado, personas que sepan apreciarlas. La respuesta de uno de ellos fue brutal:

lunes, 5 de octubre de 2015

El síndrome del nido



El KAOS se ha adueñado de nuestra casa. Hemos sido abducidos por una fuerza poderosa. Los dos. Estamos preparando la casa para la llegada del nuevo miembro de la familia. 

Puede que sea pronto porque al fin y al cabo estoy solo de 5 meses, pero la verdad, viendo como nos ha ido hasta ahora (la ley de Murphy, el Karma y esas cosas), prefiero aprovechar estos momentos en los que estoy bien y de alta para prepararlo todo. Mi mozo no tiene la suerte de tener las 24 horas del día para dedicarse al asunto, así que yo voy aprovechando para preparar proyectos, se los enseño por la tarde-noche y, si da su aprobación, el fin de semana, él hace la parte correspondiente a pesos y planificamos la siguiente semana. 

Esto es la teoría. En la práctica, llega el fin de semana y lo hacemos todo a la vez. Además, seguimos teniendo vida social, así que lo dejamos todo a medias y, llega el lunes y la Hobbita no puede llegar a las alacenas para hacerse la comida porque hay cajas y cajas de libros (como pesa la cultura, >_<) delante de las vitrinas. Así que la realidad de nuestras vidas es que el desastre campa allá donde mires en nuestra pocket casa hobbita.