lunes, 22 de mayo de 2017

Cosas de Habichuelas: el Pressing Catch



Mi dulce monito retozón se ha convertido en una bestia parda de manual. La huelga de cambiador está alcanzando límites insospechados. Y es que Habi, lo del cambio de pañal lo lleva reguleras.

No es una niña que se ponga farruca, venga a chillar y a gritar como si la estuviéramos matando, no me entendáis mal. Salvo en un par de ocasiones en los que brotó dermatitis del pañal por la zona, con las molestias que ello conlleva, nuestro problema no es que entre en modo Drama Queen. No.

Yo levanto a mi pequeña Habi cagona, le explico con dulzura que vamos a cambiar ese culo sucio y me la llevo al cambiador. La tumbo con suavidad y todo son flores y unicornios rosas. Ella me mira embelesada cual anuncio de Dodot y entonces....

viernes, 19 de mayo de 2017

Recuperando vida virtual



Quienes me siguierais en Facebook ya supisteis que nos quedamos sin Internet. Otra vez. Si. Así es la vida en Mordor, una auténtica montaña rusa electromagnética de ir y venir. En este caso Chema no tuvo culpa ninguna, pobrecito mío. En esta ocasión, nuestro Polstergeist privado se mantuvo tranquilo en su rincón oscuro para dejar paso a la migración de línea de Pepephone.

Porque si, señores. Pepephone decidió migrar la línea. Y nos avisó. Vaya si nos avisó. Correos por doquier. ¿Y que hizo la Hobbita aquí presente? Reenviar dichos correos sin mirarlos mucho a la Comisión de Redes Internas, AKA el Mozo. 

lunes, 8 de mayo de 2017

Vacaciones con niños



La semana pasada no estuve por aquí. ¿El motivo? Nuestras primeras vacaciones familiares solos. 

Y es que desde que la Habichuela llegó a nuestras vidas, nuestras escapadas han sido contadas y, hasta el momento, con el calor del grupo arropándonos. Exceptuando esa terrible escapada al Hotel Rural Barbacedo (que concluyó en una barbacoa en grupo, como recordaréis) siempre nos hemos ido a campings o casas rurales con nuestros amigos. 

Además, siempre hemos intentado que las rutas fueran cortitas. Hemos estado en el Alto Tajo, de camping. En Cuenca, en la casa de unos amigos, regando un huerto. En un par de casas rurales por Gredos y el Jerte... Todo escapadas de fin de semana, muy medidas y meditadas.