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viernes, 8 de julio de 2016

Macetohuerto: 2º tutorizado y primeros frutos



El macetohuerto sigue viento en popa, creciendo y deleitandome con cada nueva rama que lanza. Este año estoy especialmente contenta y es que, de momento, no he sido atacada con ninguno de los desastres naturales que suelen acontecer en verano en Madrid, ello es: granizo abolla coches y mata palomas.

Tanto han crecido las tomateras que he tenido que realizar ya el segundo tutorizado de las plantas. Como os contaba en este otro post, primero tutorizo con palillos chinos y según van creciendo los tomates, voy armando un entramado de cuerdas. Lo hago así porque estamos hablando de plantas en macetas, en un espacio relativamente pequeño y que, al ser una ventana, no quiero que esté poblada de palos. En el macetohuerto que tengo en el patio de mi madre lo hago de otra manera, utilizando directamente tutores pero quiero enseñaros esta otra forma de tutorizar porque fue todo un descubrimiento.

Material:

- Chinchetas sujeta cables
- Cuerda o lanas resistentes
- Bridas del pan de molde




lunes, 6 de junio de 2016

Un día en el campo



Este fin de semana hemos ido con la Habichuela a pasar un día en el campo. Es su segunda salida de este tipo y, como la vez anterior, ha sido todo un éxito. No os vayáis a pensar que hemos hecho una super ruta, no. Nosotros somos de ir cumpliendo retos despacito y llegar poquito a poco a la cumbre. La vez anterior fuimos a una cascada a la que se llegaba en coche, salvando el paso de un viaje largo en coche. Solo estuvimos allí comiendo con Mami Reciente, su bebé y su perra y después de la sobremesa nos volvimos. En esta ocasión, hemos ido a la finca del padre de Papi Reciente a celebrar un cumpleaños doble: el de los Papis Recientes (ya no tan recientes). 

miércoles, 25 de mayo de 2016

Macetohuerto 2016: tutorizado y pinzamiento



Por petición de Ana, de El camino hacia la maternidad, vamos a seguir con la serie del macetohuerto contándoos un poco los cuidados básicos que va a necesitar una tomatera, sobretodo si la tenemos en una maceta.

Y es que, señores, las tomateras son plantas de espíritu libre. Por un lado, son más bien rastreras (de hecho, existen variedades rastreras) y en cuanto les da un viento se tuercen. Por otro lado, como las dejes, se te vuelven un seto. Y un principiante puede tender a pensar que a más ramas, más tomates pero la realidad es la contraria: a más ramas, más energía pierde la planta en mantenerse viva y vigorosa y por lo tanto, menos energía dedica a la reproducción, ello es, el tomate.


Tomate a por uvas

lunes, 9 de mayo de 2016

Macetohuerto de verano 2016



Ya le contaba yo a Verena, que se está montando un macetohuerto, que yo llevo muchos años plantando y cultivando mis propias verduras. Empecé en el patio de mi madre. ¡Oh! Ahí si que pude organizar un auténtico macetohuerto. Tuve tomates, pimientos, lechugas, espinacas, aromáticas... Luego me lié la manta a la cabeza y me puse con calabacines y hasta sandías. Y fresas. Miles de fresas que han colonizado todas las macetas de mi madre. Y también tengo un naranjo, dos cerezos, un limonero estéril pero que tiene unos pinchos de agárrate los machos (gajes del oficio) y mi Madre no paró hasta cargarse mi manzano y mi melocotonero enanos. U_U.

Al mudarme a la que ahora es mi casita, que no tiene terraza ni mucho menos patio, tuve que repensarlo todo para llevar a cabo uno de mis mayores hobbies: la agricultura en macetas ^_^.

martes, 1 de diciembre de 2015

Crocheteando



Cuando yo era pequeña solía pasar bastante tiempo en compañía de mis yayos (se que no se escribe así pero dejémoslo en que es mi apodo cariñoso para ellos desde mi más tierna infancia y no me sale escribir iaios). Mis yayos eran mis abuelos paternos e íbamos sin falta a visitarlos una vez al mes. Mi yaya me llamaba todas las semanas al menos un día para interesarse por mis progresos en la vida: 'Pues hoy he hecho un cenicero de barro!' '¡Hoy he aprendido a coger castañas en el Retiro! ¡Y le hemos dado de comer a los patos!' Cosas sencillas, no os vayáis a pensar. También pasaba al menos 15 días con ellos en verano que acabaron siendo 30 cuando mi abuela materna les solicitó cincuenta mil pesetas de las de antes a mis padres (y a mis tíos) para quedarse con mi prima y conmigo en su chalet del secarral... ejem, de la sierra.

De esos veranos recuerdo mucho cariño, mucho respeto y muchas actividades que, a día de hoy, me entero que están dentro del método Montessori. Jijiji. Ya era una moderna en mis tiempos y sin saberlo.

Mi yaya me enseñó, entre otras cosas, ganchillo (que en aquella época, en España, se llamaba ganchillo al crochet, de toda la vida de Dios) así que yo aprendí enseguida a hacer cadenetas y cadenetas de lana, con mi aguja en la mano. Mi yaya debió descubrir que, si me dejaba con una aguja y un ovillo, me podía pasar horas en la mecedora simplemente enlazando una cadena tras otra y ella podía dedicarse a terminar alguna tarea más tediosa (porque la parte de la comida no me la saltaba, estaba con ella de pinche lloviese o tronase... o hubiese cadenetas de por medio). 

Mi yaya, viendo que se me daba muy bien aquello de las cadenas, intentó enseñarme algún otro punto. Lo que viene siendo hacer una labor de verdad. Sin embargo, ¡ay, amigos! ¡Como son los niños! A mi la parte de construir un tapete a partir de mis cadenas no me llegaba. Que no le veía la gracia y me frustraba mucho. Además, no me podían dejar a mi aire. Así que mi yaya decidió no forzarme, algo que me parece genial (y que a mi padre le parecía absurdo). Si a la niña lo que le gusta es hacer cadenas que haga cadenas. Así que mis enseñanzas infantiles con el crochet empezaron en las cadenas y terminaron en las cadenas. La casa de mi yaya era circular. Un día hice una que daba 8 vueltas a la casa (de 120 metros cuadrados) O_o. Menos mal que a mi no me importaba luego que me deshicieran las cadenas y me volvieran a enrollar los ovillos para empezar de nuevo al día siguiente porque si no, habría arruinado a mi pobre yaya xD.


miércoles, 25 de noviembre de 2015

Actividades con niños: sesión teta



Mi amiga, Mami Reciente es un culo inquieto. Admitámoslo. Ella es así desde que la conozco, antes de quedarse embarazada, con embarazo y ahora con su peque. 

Mami Reciente es de esas personas que tiene todos los fines de semana ocupados y la gran mayoría de los planes que propone, a parte de ser divertidos, suelen ser gratuitos o a precios mega competitivos. Conciertos de percusión africana, semanas de la tapa, mercadillos artesanos, senderismo en la montaña, casas rurales....

La realidad es que yo he llegado de rebote a su vida  prácticamente cuando se quedó embarazada (el mundo veterinario es pequeño y al final acabamos conociéndonos todos por reuniones comunes). Cuando perdí a mi bebé debo confesar que me tuve que alejar un poco de ella y de su marido. Ya me entendéis. Llevaba muy mal los embarazos, la felicidad ajena... esas cosas que nos pasan por la cabeza. Aún así, me obligué a ir a la baby party que celebramos con todos los amigos y allí, el Mozo y su marido, el Papi Reciente, hicieron muy buenas migas. Y de así surgió una bella amistad. 

Nos hemos ido juntos de camping, con ella embarazadísima, ahí, haciendo la cabra como si no hubiera un mañana entre las rocas. Fue el camping en el que tuve los primeros síntomas del embarazo de la Habichuela, aunque yo no lo terminaba de creer (para muestra, este post que escribí hace ya eones). Hemos ido de casa rural a Soria city, donde otra amiga descubrió también su embarazo ^_^. Hemos hecho jornadas micológicas, zampado cordero como si no hubiera un mañana...

La semana pasada me escribió muy emocionada porque había encontrado una actividad que pintaba genial: la Sesión Teta. Y me apunté con ella. ¿En qué consiste? Ahora mismo te lo explico: