lunes, 6 de agosto de 2018

Como hacer un banco de leche en 4 días

Cuando me llamaron para cubrir un puesto de veterinaria en otra comunidad autónoma, el primer pensamiento fue:

- YUPIIIIIII!!!!!!

Y el segundo fue:

- Mierda. Y ahora, ¿cómo lo hago?

Porque me encontré con un bebé de casi 6 meses (los cumplía en 3 días) y ningun tipo de preparación para estos casos. Los días que la Pulga tuvo que quedarse sola con el Mozo, simplemente me saqué leche para ese momento puntual y lo refrigeré en nevera. Ahora estábamos hablando de 5 días con sus noches sin mamá. Y aún es lactante. Y no le molaba nada el tema del biberón.

Así pues, ¿como se hace un banco de leche tan grande en tan poco tiempo?

Y la respuesta es.... Pues malamente. 

sábado, 28 de julio de 2018

Hobbita liberada


Para cuando se publique esta entrada probablemente yo ya haya vuelto o esté en camino de regresar a Madrid. El caso es que me apetecía dejar constancia de lo que han significado estos cinco primeros días desde la perspectiva de la veterinaria oficial, de la Hobbita profesional, la madre a distancia.

Y la realidad es que me he sentido liberada.

He estado en un pueblo cercano a la costa, pegadito a la montaña, donde todos mis compañeros han sido cercanos y amables. Me han ayudado en todo lo ayudable, me han guiado y me han dejado preparada para la que será la segunda sustitución, que ya la haré sola en un pueblo pequeño montaña.

Una vez fuera del trabajo, solo he tenido que ocuparme de una cosa: yo. Los primeros días dormí, vi series y leí mucho. También escribí para el blog. El cuarto día, hice turismo, visité las cuevas de san José y un pequeño poblado íbero que hay junto a dichas cuevas. Y el quinto me marché.

miércoles, 25 de julio de 2018

Los No Padres


Habi es una niña muy risueña, muy divertida y bastante lista. Y al mismo tiempo es mogollón de petarda y cabezota cuando se le mete algo entre ceja y ceja. Esto se debe a que mi ‘muy mayor’ está en plenos terribles dos. La adoslescencia. La época de las rabietas.

Habi es actualmente como un delicado bote de nitroglicerina que conviene tratar con amor y respeto y tratar de no agitar mucho puesto que es más que probable que explote. Y esto pasa una media de dos a tres veces al día. Por lo tanto, mi estrategia en el día a día es preguntarme a mi misma:

- ¿Hay peligro mortal en la cafrada que esta hija mía pretende llevar a cabo?

Si la respuesta es no…. Mira. Que lo haga.

Si la respuesta es si pues ya intervengo.

A ojos de algunas personas, en especial los ‘No Padres’ estamos malcriando a nuestra hija, permitiéndole hacer muchas cosas. Yo les sonrío y asiento con la cabeza. ¡Ya lo entenderán cuando estén a este lado de la realidad!

martes, 24 de julio de 2018

Hobbita indocumentada

El trabajo. Ese gran desconocido.

El trabajo en la administración.... Lleva sus ritmos.

Llevo ya dos días aquí y me los he pasado indocumentada: hoy conseguí por fin mis credenciales para poder hacerme con los mandos del ordenador. A dos minutos de mi hora de salida (y ya se sabe que, como buena funcionaria, aquí no se regala ni un minuto). Me quedan tres días de curro para aprender todo lo que pueda de cara a mi segundo periodo de sustitución.

Es verano, estoy en un pueblo, en plena época de festejos, con los veterinarios veteranos de vacaciones y una oficina volcada en conseguir que me integre.

Tengo 5 compañeros: la directora (que lleva dos días luchando por mis contraseñas), el jefe de negociado (que me está enseñando todo lo que lleva él de ganadería), una técnico agrícola (que me entiende mucho cuando me ve con el sacaleches porque 'ihija, yo estuve igual!', la administrativa de ganadería (a la que he conocido hoy porque estaba de vacaciones) y una auxiliar muy hippy que no se desespera cuando la armo con los teléfonos.

Y aquí llevo dos días, autorizando como buenamente puedo movimientos de animales entre pueblos y comunidades. Haciendo guías. Hablando con personal y con informática. Hablando con ganaderos y otros colegas veterinarios. Hablando con adultos.

domingo, 22 de julio de 2018

Hobbita felizmente instalada

La Hobbita ya ha llegado a destino. 

Y de momento solo puedo decir una cosa: PAAAAAZ.

Me he atrevido a coger el coche, después de mucho darle vueltas (ya sabéis mi terror a coger el coche) y os confieso que he llegado fenomenal. Menos los últimos 25 metros, que han debido poner como 87 rotondas en ese espacio. Vale, a lo mejor exagero pero los que viajéis a menudo por pueblos castellanos seguro que me entendéis. 

Total, que he llegado sana y salva y sin accidentes (salvo por ese apoteósico final en el que me he comido un bordillo >_<) y ya estoy instalada en la que será mi casita los próximos 5 días. 

Y ahora que no hay niñas gritando, llorando, lanzando garbanzos, saltando entre los sofás y descalabrándose entre las cortinas, puedo sentarme TRANQUILA y contaros que me ha traído hasta estas tierras valencianas. O más concretamente COMO he llegado a tierras valencianas.

viernes, 20 de julio de 2018

Coger un tren

Es tiempo de cambio en tierras hobbitas. Y es que la Hobbita aquí presente se marcha a hacer un viaje largo, a echar el anillo al Monte del Dest....

¡Que no!

¡Que solo me voy a tierras valencianas!

Y es que, como por arte de magia, un tren mágico ha parado justo en mi estación sin yo esperarlo y me ha abierto las puertas. Y yo, que estaba ahí delante con cara de boba he dicho: pos p'adentro.

Pero dejad que lo explique mejor.

miércoles, 6 de junio de 2018

¿Cómo se come con bebés?

Esta entrada no es una entrada en la que arroje una solución milagrosa a algo. No. Esta entrada es un llamamiento desesperado para que me deis TIPS a mi todos vosotros. Así, con todo el morro. 

Y es que, cuando yo estaba embarazada de Habi, la gente tenía a bien forzar una sonrisilla y decirme:

- ¡Ay! Aprovecha para dormir, Hobbita, que luego no podrás. 

Y doy fe. El descanso se vuelve, digamos que reguleras. Pero lo llevé bastante bien. Y con la Pulga la verdad es que también duermo bien, teniendo en cuenta la situación.

Lo que no llevé nada bien y nadie me advirtió del tema, fue lo de las comidas.

Y es que NO se puede cocinar con un bebé.

Ale, ya lo he dicho.