lunes, 13 de febrero de 2017

Evento Madresfera: #PapásDodot

El lunes 6 de febrero, la Hobbita se lió la manta a la cabeza, agarró a la Habichuela por banda, que estaba un poco petarda, y se recorrió un cachito de Madrid en metro para llegar al evento que Dodot y Madresfera habían preparado para la ocasión. 

Llegué pronto. ¿Por qué? Pues mira. Es que la Habichuela tiene un momento del día particularmente petardo pero que no siempre coincide a la misma hora. Se debe a que está mohína (digo yo) así que, viendo que no hacía carrera de ella, media hora antes de lo previsto (hora zulú), agarré los bártulos y me lancé al frío como si no hubiera un mañana (todo vale para que deje de berrear). El viaje en metro me lo hizo pagar con bien de calor pero la Habichuela se calma con el cambio radical de ambiente así que mira, eso que nos llevamos. 

Una vez en el lugar del evento, pude soltar a mi pequeña fierecilla y en un momento se hizo con todos los presentes. A los animadores les quitó un globo y se lo intentó comer (se mascaba la tragedia pero afortunadamente no explotó) y le pidió bracitos a todo el que pasaba por allí. ¡Hasta nos hicieron fotos y, sin que sirva de precedente, os las voy a adjuntar! :p. Así veis mi cara de payasa participando mientras doy teta XD



¿Y por qué se organizó este evento? Querrás saber. Pues porque Dodot ha hecho un estudio sociológico sobre la paternidad (con P de Padre, de Mozo, de Costillo, de Maromo...) y ha constatado que nuestra generación va cambiando. Que los padres de hoy se implican en el cuidado de los hijos (aunque ya hemos hablado en este blog varias veces de que no tanto en el hogar, ejem).


viernes, 10 de febrero de 2017

eBiblio



Hoy vengo a contaros algo que no se si conocéis pero que a mi me ha abierto el cielo. Y es que, desde hace unos cuantos meses (casi un año ya), el que podríamos llamar el hobby por excelencia de esta Hobbita era la lectura. Y aunque no he dejado de leer (ahora leo blogs y el siempre socorrido facebook, lleno de cotilleos que atisbar desde detrás de la pantalla) echo muchísimo de menos el tener tiempo para coger un libro y simplemente leer.

Un día que paseaba con Habi pasé por delante de la biblioteca pública de mi nuevo barrio y dije: oye, pues voy a entrar a ver si cojo algo y retomo el hábito. Entré, cogí lo primero que había por allí porque Habi empezó a revolverse cosa fina y no es plan de fastidiar a los hacendosos estudiantes que allí moraban y, cuando fueron a pasar el carnet me dijeron que me lo tenían que cambiar. Que era muy antiguo. (Si, llevaba mucho sin pisar una biblioteca U_U). 

El caso es que al cambiármelo me adjuntaron un par de claves que, oh si, me han hecho muy, muy, MUY feliz.

miércoles, 8 de febrero de 2017

Cosas de Habichuelas: modo Pit Bull

Adorable y a la vez con una bocota llena de dientes ^_^

Es oficial. La Habichuela muerde.

Y hace pupita.

Ahí está ella, con sus 6 dientes que parece un castor, sonriente, divertida y a la que te descuidas....

¡ÑASCA! ¡Bocao que te crió!

martes, 7 de febrero de 2017

Pablo Casals, el coleccionista de pipas



Este es el último libro que ha llegado de la mano de Boolino Friends. La verdad es que no me ha gustado demasiado. El problema es que las historias biograficas no son lo mío. No me han gustado nunca y no me gustan tampoco ahora que soy madre. En cuanto a las ilustraciones tampoco es que me hayan llamado demasiado la atención. Son bonitas, están bien, pero tampoco es algo que digas: 'Uaaaalaaaa', como me pasó con Soy un Caballo.

 El libro, aparte de contarnos la historia de este músico la vida a través de un museo y una colección de pipas de fumar, trae un CD con música. El CD está bien, no voy a negarlo pero yo no compro un libro generalmente por un CD de música. Si quiero poner música clásica ya la busco yo específicamente. Por otro lado, la Habichuela a la música clásica, de momento, ni fu ni fa. Ella es más percusionista y de aporrear cosas y seres vivos indistintamente. 

Si queréis saber más del libro, pinchad aquí.

viernes, 3 de febrero de 2017

Proyecto oposición.



Ya es oficial. Ya es un hecho. Estoy apuntada a una oposición.

De veterinaria.

Retomo aquello para lo que gasté tantos años preparándome y la verdad es que creo que he elegido el peor momento porque la Habichuela está que se sale en motricidad, alegría y diversión pero como siempre digo: toro por los cuernos y al río de cabeza.

El lunes, sobre la bocina, después de una semana larga peleándome con la administración virtual, claudiqué y decidí hacer la entrega de la solicitud presencialmente. Bueno, todo lo presencial que puede ser enviar una solicitud a Valencia. ¬_¬.

Y es que, de un tiempo a esta parte, hay muchos trámites que se pueden hacer on line teóricamente hablando y presentar una solicitud para presentarse a las oposiciones es una de ellas. Solamente necesitas un ordenador, tu certificado digital y... que se alineen los planetas. 

lunes, 30 de enero de 2017

Cuando las tareas SON un problema (II)



Hace ya casi un año que escribí la primera parte de este post y es uno de los más leídos del blog, ergo, cuando el río suena, agua lleva. Yo no digo más.

Y es que hace unas semanas volvió a caer una tormenta en Mordor, ahora hogar hobbito. Al ansia viajera del Mozo se le juntó la "actitud de gordo" y la dejadez hacia todo lo mundano lo que se tradujo en una Hobbita bastante agobiada y que empezó a cargarse con demasiadas cosas. 

Yo tengo un problema y es que voy asumiendo tareas y responsabilidades como por inercia, sin casi percatarme y de pronto, un día (generalmente un día que haya dormido mal), me percato de que no tengo fuerza para tirar del carro y simplemente, abandono. Dejo de tirar.

En este caso, había una dejadez general hacia las tareas domésticas, por parte del uno y, por cosas que ahora os relataré, por mi parte también. Porque si hay algo peor que hacer las tareas domésticas eso es que no respeten tu trabajo y que te lo pisoteen.

viernes, 27 de enero de 2017

La abrumadora falta de tiempo



La Habichuela se acerca a su primer año de edad. Ha sido un año maravilloso en el que he aprendido muchísimas cosas y he descubierto hasta que punto son flexibles mis límites. He pasado de ser una, un individuo solitario, a que una pequeña personita, individuo también, se convierta en mi centro y mi periferia. Me gusta mucho la persona que he descubierto que soy, la dimensión que me ha dado la maternidad y me lo paso fenomenal con mi Habichuela, aprendiendo, viéndola desarrollarse y crecer feliz. Sin embargo, no todo son unicornios rosas, no vayamos a pensar. No. 

De un tiempo a esta parte el subidón hormonal que me dio en el nacimiento se ha ido suavizando. Sigue encantándome ser madre a tiempo completo y agradezco cada día no tener la necesidad de trabajar. Sin embargo, empieza a dar toques de atención una parte de mi cabeza que me susurra, cada día más alto: 

- Hobbita! Cuida tu espacio.