El tema de la depresión postparto es delicado. Por un lado, el tabú y el misterio que parece que rodea la maternidad como una situación místico-mágica, instintiva, mamífera, hace que, cuando no aparecen las sensaciones o sentimientos que esperas vivir, te sientas mal. Simple y llanamente mal. Luego empiezas a rascar y resulta que es algo que parece que pasa prácticamente a todas las madres: ha llegado un desconocido a casa, no le conoces y... bueno. Pues hay que conocerse y aprender a tratarse.
Bien.
El problema es que entre la situación A (sentimientos esperados) y la B (tranquila, esto nos ha pasado a todas) está una gran escala de grises que van del emporramiento postparto a la depresión postparto pasando por el común estado de baby blues. Y con el emporramiento, pues no pasa nada porque todo es felicidad y arcoiris y los pedos huelen a fresa y vives en una nube de colocón hormonal (que es lo que me pasó con Habi). Con el babyblues... pues tampoco pasa nada porque, efectivamente, es una melancolía normal y que se pasa en unos 20-30 días. Sin embargo, ¡ay, amigas! Llegamos a la depresión postparto y ahí ya no es todo tan normal ni tan 'tranquila que esto se pasa'.
Hablemos claro: la depresión postparto tiene una prevalencia alta (he leído que alrededor de un 20% de los postpartos derivan hacia esta patología) pero la sensación que tengo yo es que cuesta, ya no detectarla, que también, sino tratarla. Y cuesta detectarla porque no hay un protocolo correcto establecido ni de seguimiento de la puérpera ni de formación de los profesionales que tienen que atenderla. Y del entorno de la mujer.
Esto es algo que, desde mi experiencia, me parece muy grave. Ya no solo por el malestar que causa la enfermedad (que creedme, no es poco). Es que estamos hablando de un problema que puede afectar directamente a la salud de los hijos que están a cargo de la persona enferma. Una persona a la que, encargamos el cuidado y nos desentendemos de ella.
Como sociedad y afectada me parece una realidad cruel. Y peligrosa. Intentaré explicarme.