viernes, 7 de julio de 2017

Semana 11



Pues ya estoy aquí. Sin saber como ni cuando, hemos llegado a la semana 11 de gestación. Una lástima no haber contado las anteriores aunque no varían demasiado respecto a esta pero ya sabéis que es que no estaba demasiado operativa. 

A diferencia de Habi, este segundo (tercero en mi caso) embarazo está siendo desagradable físicamente hablando pero tranquilo a nivel emocional y mental. #2 está creciendo tranquilo, bien implantado, con su latido como debe ser, sin pérdidas (miento, tuve algún manchado entre las semanas 7 y 9 pero lo asocio a manchado de implantación) ni hematomas. No estoy teniendo que hacer reposo de ningún tipo más allá del que me pide el propio cuerpo y la verdad es que la paz mental es algo maravilloso.

Vayamos con los síntomas:


1. Cansancio extremo: el primer trimestre es de por si agotador. Te quedas dormido por las esquinas de día y de noche cuesta conciliar el sueño. Si a la ecuación le sumas una Habichuela destroyer, estás vendido. Hay días que no se ya como mantenerme despierta (miento, si lo se: en cuanto que cierre un ojo, cierta niña voladora me va a caer encima desde algún ángulo insospechado así que vivo en constante alerta), que voy apoyada en el carro como si fuera un andador mientras Habi parlotea (o chilla, depende del día que tenga) a su bola. Sacar a la Chucha por las mañanas, ir al parque, jugar con Habi, leer cuentos, hacer la compra, poner lavadoras y lavavajillas, vaciar la roomba.... Apasionantes tareas todas ellas que me cuesta la vida empezar a hacer. Sin embargo, ahí estoy, al pie del cañón y al final de la mañana casi todas las tareas suelen estar hechas. O no. Por ejemplo ayer simplemente pasé de ir a la compra. No tenía cuerpo, sinceramente.

2. Náuseas y vómitos: es lo que peor estoy llevando. Con Habi apenas tuve sintomatología chunga y si algún día caía náusea pues un vomito en proyectil arreglaba el cuerpo y a correr. Con #2 no está pasando esto. Vivo en un permanente estado de náuseas que apenas aplaca el cariban y cuando ya no puedo más, me aferro al water como si me fuera la vida en ello y echo hasta la primera papilla. Me están afectando especialmente los olores, de ahí que le haya dedicado un apartado especial. Después de echar la pota con alegría, el cuerpo no se me queda alegre como con Habi. No. En esta ocasión estoy un rato temblorosa, sudorosa y con el cabreo de una osa. Baba y moco colgandero, Habi asustada mirandome desde el quicio de la puerta (eso los primeros días, ahora intenta meterse dentro del water a ver que es eso tan chulo que flota. Imaginad el cuadro: Hobbita zarrapastrosa y hecha un higo intentando que su lindo retoño no acabe rebozado en pota >_<).

3. Dolor de articulaciones: de los creadores de la tendinitis de Quervain llega a sus pantallas, el dolor infernal de cadera. A mi me quiere sonar a tendinitis pero vaya usted a saber. Es la cadera derecha y voy con la pata chula a todas partes. Duele especialmente al subir cuestas o escaleras así que mis peregrinaciones en metro con Habi en la mochila empiezan a ser durillas y las evito en la medida de lo posible. Lo malo es que me han mandado las pruebas médicas donde Cristo perdió el gorro y el metro y el autobús se han convertido en mis queridos aliados. Así que nada. Intento utilizar el carro todo lo que puedo y el porteo queda relegado al transporte público (aparte que Habi no se muestra en absoluto colaboradora con las mochilas y trapos ya U_U).

4. Lumbago y ciática: me dio al principio del embarazo. El lumbago me duró hasta la semana pasada. ¡Que dolor de lomos, oiga! Y ahora que se ha pasado ha sido reemplazado por un leve dolor de ciática que supongo que deriva de andar corrigiendo por el dolor de la cadera. Lo bueno es que no es terrible y lo soporto bien. A veces da más fuerte pero como Habi ya camina perfectamente, pues me la llevo a un parque y que corra por ahí tan contenta mientras yo estiro en un banco.

5. Sangrado de nariz y encías: de esto no me libro. Con Habi ya os contaba que era una zombie. Pues con #2 no va a ser menos. La sangre hace su aparición cuando menos te lo esperas vía encía. Y por las mañanas epistasix nasal alegre y pizpireta. No tengo remedio. Lo bueno es que no duele nada. Lo malo es que acabas con un sabor metálico en la boca eterno y que a veces da vergüencita sonreir porque notas como la sangre está brotando sin control. Y ya os digo yo que la gente es educada pero los zombies no están demasiado bien vistos.

6. Olores: macho. ¡Qué mal! No puedo con los pañales. Me revuelvo, me paso la vida respirando por la nariz y he empezado a bajar bolsas de pañales directamente sin llenar a la basura de abajo. ¡A la mierda la ecología! Como estoy además físicamente hecha un asco, he abandonado momentáneamente los pañales de tela porque ha habido semanas que en esta casa no se ponía ni una lavadora (si, amiguitos, no la ponía yo y al Mozo tampoco se le ocurría) y, reconozcamoslo, los pañales de tela hay que cambiarlos muy a menudo. Lo peor es que también me repele el olor de la Perrucha Chucha por las mañanas (por las tardes no, no me preguntéis por qué) y ahí la tengo, encerrada en la cocina. Entrar en la cocina por las mañanas suele significar potar. Ya me he hecho a la idea y paso el trago lo antes posible. Que podría recoger de noche pero no me da la vida. Y también ODIO el olor del Ariel. Es sacar la ropa del armario o la lavadora y revolverme toda. Esto ha tenido fácil solución: detergente para pieles sensibles del mercadona, que no deja olor, y sanseacabó.

Pues hasta aquí la sintomatología de la Higo-hobbita. A ver si con el paso al segundo trimestre mejora la cosa un poco.

¿Como recordáis vuestro primer trimestre? ¿Y el embarazo como pre-bimadres?

11 comentarios:

  1. Pues a mi con #2 lo de la vomitera, olores y no poder comer nada que no fueran verduras o cosas sin salsas, me duró hasta la semana 39 (momento en que nació :-) ). Aunque mi #1 ya tenia casi 3 años al nacer #2, asi que era ya era menos "destroyer". El primer trimestre solo lo recuerdo metida en el baño y luego ya era solo una pota mañanera. Pero lo de no poder casi comer me duró todo el embarazo, la parte buena, solo engordé 7 kilos, que se fueron entre nene, placenta, etc.

    ResponderEliminar
    Respuestas
    1. Madre mía! Ayer fue un día para olvidar. Abrazada al señor Roca hasta que el Mozo llegó y me llevó a urgencias. ...

      Por favor, que se me pase pronto, por favor!

      Eliminar
  2. Ay Hobbita ánimo que poco más se puede decir! Pobrecita debe ser duro teniendo ya un bebé, el mio tiene 14 meses y que va, lo veo inviable asi que esperare un poco para el segundo. Por suerte solo tengo 27 años asi que tiempo me queda pero os admiro a las que os atreveis tan pronto! Ya mismo tienes la eco de las 12 semanas, que ilusión... Yo en mi único embarazo la verdad que náuseas pocas pero lo de los olores era el terror, lo positivo es que le cogí asco tremendo al tabaco y no me costó no fumar, lo negativo que ahora ya no me da asco y vuelvo a fumar aixxx! Lo dicho mucho ánimo y sigue contándonos como vas

    ResponderEliminar
    Respuestas
    1. Muy mal volver a fumar!!!

      Llevo muy mal los olores... Me paso el día respirando por la boca :(

      Eliminar
  3. Qué alegría más grande por acá también!!! Estoy desconectada y casi ni me entero de las nuevas panzas, pero qué hermosa noticia!! Se viene #2!! Muchas felicidades!! Y sí, me imagino que debe ser más duro pasar los síntomas con otro bebé alrededor, no hay tiempo para descansar lo que se necesita... ánimo!!

    ResponderEliminar
    Respuestas
    1. Te está pasando como a mi, que no doy a basto para leer blogs, comentar, escribir y documentar el embarazo nuevo xDDD. Pero mira, es por una buena causa: Habi está brutal, superdivertida pero cada vez duerme menos y se mueve más, así que el tiempo para dedicarlo a los blogs cae en picado. Lo bueno es que espero ponerle remedio a partir de ahora porque se unen al equipo de las tardes mi madre y mi suegra (un par de tardes, pero menos es nada xD).

      Eliminar
  4. Como ya te habia comentado en otra entrada solo de imaginarme estar embarazada con la mia tan peque me da algo.
    Si yo fuera tu tendria q estar pidiendo ayuda a mi madre para poder descansar porq ahora ya estoy al 150% y cogiendo cada poco un virus q trae la peque de la guarde...

    ResponderEliminar
    Respuestas
    1. No hace falta que te lo imagines que ya te lo cuento yo. Es cansado pero se sobrelleva. Además, el Mozo tiene ahora jornada continua y se nota bastante que puedo descansar más (menos hoy, que ha tenido que quedarse a recuperar por levantarse tarde xDDD). Es que Habi está en una etapa de sueño complicado xD.

      Eliminar
  5. Este comentario ha sido eliminado por el autor.

    ResponderEliminar
  6. Ánimo, guapa! Yo con el segundo tuve también un primer trimestre de pena, pero en la semana 14 o así, pasó. No te voy a decir que luego fuera una maravilla de embarazo, pero mejoró mucho cuando se pasaron las náuseas. Venga, que ya queda nada para terminar el peor trimestre!! Besotes

    ResponderEliminar
    Respuestas
    1. A ver si mejora, si, porque desde luego el trimestre no ha empezado demasiado bien. Lo bueno es que hay ratos en los que no tengo ningún síntoma y me encuentro bastante normal, bien. Supongo que cada vez serán mejores ratos.

      Eliminar